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Desde Chile a El Vaticano, Estados Unidos y Naciones Unidas, surgieron ayer miércoles manifestaciones de satisfacción, alegría y alivio por el rescate de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de las FARC.

En el Vaticano el director de la sala de prensa papal, padre Federico Lombardi, manifestó a la prensa que el Pontífice “se alegra por esta noticia muy hermosa que suscita satisfacción y motivos de esperanza”.

“Se trata de una señal de esperanza para tantas otras personas, en el sentido de la pacificación de un país que tanto ha sufrido por la violencia”, afirmó.

La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, felicitó al presidente colombiano Álvaro Uribe y a los militares colombianos “por el éxito de la operación que resultó en el seguro rescate de 15 rehenes”, y dijo que Estados Unidos “pide a las FARC liberar inmediatamente a los rehenes restantes”.

“Nuestras oraciones siguen con aquellos aún en poder de las FARC y de sus seres queridos”, agregó Rice.

Francia insiste en recibir a rebeldes
En París, el presidente Nicolás Sarkozy dijo que los hijos de Betancourt viajaron a Colombia para visitarla, y agregó que Francia está dispuesta a recibir a los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, que renuncien a la violencia. Informó que también viajarán el canciller Bernard Kouchner y la hermana de Betancourt.

El presidente Alan García, de Perú, declaró que “Colombia, a veces ante la incomprensión mundial y ante el aprovechamiento internacional de los problemas, nos demuestra lo que puede la constancia, la disciplina y el uso democrático de los recursos que la ley da para enfrentar y desterrar la violencia como forma primitiva”.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en un comunicado de su oficina pidió a las FARC que “inmediata e incondicionalmente libere a los rehenes restantes, cuya seguridad es su responsabilidad”, y exhortó a la guerrilla a “iniciar un diálogo con las autoridades con la meta de liberar rehenes y terminar la violencia que ha afligido a Colombia por tanto tiempo”.

En Santiago, el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet expresó “su enorme alegría” por el rescate de los rehenes, según manifestó el canciller Alejandro Foxley, quien dijo a la prensa que con los secuestrados “se estaba atentando sistemáticamente contra los derechos humanos de esas personas y también contra las normas más elementales del derecho humanitario”.

En Buenos Aires, la presidenta Cristina Fernández envió sus saludos a Ingrid y a su madre, Yolanda Pulecio.

“Es una victoria de la vida y la libertad. Dos valores, tal vez los más importantes, en un país donde se han perdido tantas vidas”, dijo la mandataria argentina durante un acto en la localidad de Chivilcoy, provincia de Buenos Aires.

El canciller argentino Jorge Taiana expresó su “profunda alegría y satisfacción” por la liberación de los 15 rehenes, en especial por Betancourt, “con cuya familia nos une una relación especial de afecto y amistad”, dijo.

En La Paz, el presidente Evo Morales, en una visión diferente del informado rescate, manifestó que “esta liberación es muy importante para una búsqueda de paz y acuerdos entre las FARC y el gobierno colombiano”.

Agregó que “es una muestra de las FARC que liberan a los detenidos y de las conversaciones que empezó el compañero Hugo Chávez, que hay que saludar, que ha contribuido con la liberación algunas veces acordada mediante el diálogo correspondiente”.

Añadió: “Quiero ser muy sincero, ya no estamos en tiempo de luchas armadas, menos de lucha denominadas como terroristas, sino que tienen que ser luchas democráticas que liberen a Latinoamérica”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Franco Frattini, manifestó que el rescate “representa un momento de cambio profundo en la perspectiva de una auspiciada reconciliación nacional que pueda poner término a la violencia y abrir una fase de diálogo y de elección del método democrático en la confrontación entre todos los componentes políticos de la sociedad colombiana”. El presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, de la derechista Alianza Nacional, señaló que Betancourt es “un ejemplo de pasión civil y coraje humano y político”.

La Comisionada de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Benita Ferrero-Waldner, dijo que estaba “sumamente aliviada y muy feliz de que la pesadilla (de los rehenes)” haya terminado.

El gobierno de Ecuador, en un comunicado de la Cancillería, manifestó “su satisfacción y se congratula por la recuperación de la libertad” de los rehenes, y dijo que “condena inequívocamente los métodos ilegales que emplean las FARC y otros grupos armados irregulares”.

El ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Gustavo Larrea, demandó a las FARC “la necesidad de liberar a todos los secuestrados, (y) a iniciar un proceso que lleve a Colombia a la paz”.

El senador brasileño Heráclito Fortes, Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, declaró que el rescate de los 15 rehenes “cierra un ciclo negativo que involucra al terrorismo en Colombia. No es posible convivir con el terrorismo, tenemos que acabar con los secuestros”.