•  |
  •  |
  • AFP

Ingrid Betancourt se reunió el jueves con sus dos hijos que llegaron de Francia en una nave oficial y en el que también arribó el canciller galo, Bernard Kouchner.

La nave Airbus francesa llegó a la terminal militar de Bogotá a las 8:30 de la mañana (1330GMT) y Betancourt no esperó a que sus hijos bajaran de la nave, sino que corrió escaleras arribas y apenas se abrió la puerta se fundieron en una abrazo la excandidata y sus dos hijos, Lorenzo y Melanie.

Betancourt saludó al ministro galo y por varios minutos se quedaron todos dentro de la nave, donde también estaba su única hermana Astrid, quien reside en París.

La víspera, Betancourt se despertó como siempre a las 4.00 de la mañana, para iniciar otro día más de cautiverio, luego de siete años en la selva colombiana en poder de guerrilleros. La ex candidato presidencial escuchó las noticias sobre su madre e hija en la radio y luego los rebeldes le ordenaron que empacara sus cosas, porque venían helicópteros por ella y otros rehenes.

El sonidos de los rotores siempre le causaba temor, pero ahora ella y otros 14 rehenes, entre ellos tres estadounidenses retenidos desde el 2003, fueron llevados a la libertad en una audaz operación en la cual participaron militares infiltrados, que lograron que los rebeldes les entregaran a sus prisioneros sin realizar ni un solo disparo.

El rescate ocurrió luego de meses de reunir información de espionaje, la preparación de varios helicópteros listos para despegar y una fuerte dosis de engaños: Los rebeldes llevaron a empujones a los cautivos, con las manos atadas, a un helicóptero MI-17 sin insignias, creyendo que iban a ser llevados a otro campamento de la guerrilla.

Al ver a los tripulantes de la nave, algunos con playeras con el rostro del Che Guevara, Betancourt pensó que no eran trabajadores ayuda humanitaria, como esperaba, sino rebeldes. Molesta, rechazó el abrigo que se le ofreció mientras se le informaba que iría a un lugar con un clima más frío.

Pero poco después de despegar, Betancourt vio al comandante del campamento rebelde, un sujeto llamado César, quien la había atormentado durante cuatro años, con los ojos vendados, desnudo en el suelo.

Ingrid sintió lástima por su verdugo

''Cerraron las puertas del helicóptero y de pronto vi al comandante que por cuatro años estuvo al mando de nosotros, que tantas veces fue cruel, humillante y déspota. Lo vi en el suelo, en pelotas, los ojos vendados, no crean que sentí felicidad sino que lástima, pero le di gracias a dios que estaba con personas que respetan la vida de los demás aun cuando son enemigos y el jefe de la operación dijo que ¡'somos del ejército nacional y están en libertad.

''El helicóptero casi se cae porque todos saltamos, gritamos, lloramos y no lo podíamos creer'', dijo.

Ni un solo disparo fue realizado en la misión de rescate, que despojó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia de sus cuatro más importantes armas para negociar con el gobierno colombiano.

De película

El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, explicó que el rescate se logró después que los comandos militares lograron ''infiltrar la primera cuadrilla de las FARC, la misma cuadrilla que ha mantenido durante los últimos años a un grupo numeroso de los secuestrados en su poder'' y les hicieron creer que se trataba de un traslado. La operación fue ''algo realmente de película. Fue un rescate de película'', dijo Santos.

Melanie y Lorenzo, los hijos de Betancourt, y su hermana Astrid, viajan desde París en un avión de la presidencia francesa. El presidente de ese país, Nicolas Sarkozy dijo que el canciller Bernard Kouchner los acompaña.

Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero del 2002 cuando era candidata presidencial. En la pasada Navidad cumplió 46 años de edad. Los tres contratistas estadounidenses, Keith Stansell, Marc Gonsalves y Tom Howes, capturados por las FARC en febrero del 2003 cuando el pequeño avión en que realizaban labores de monitoreo cayó en una región selvática colombiana, fueron por su parte llevados a una base militar en Texas.