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  • AFP

El candidato demócrata a la Casa Blanca Barack Obama y su adversario republicano John McCain se dirigieron este martes a los hispanos en un acto en Washington, para tratar de seducirlos y ganar las elecciones del 4 de noviembre gracias al apoyo de dicha comunidad.

"Necesito su ayuda. Esta elección puede ser decidida por los electores hispanos", declaró Obama en un discurso ante los miembros de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), una de las mayores organizaciones hispanas del país, que celebra su convención nacional en Washington.

El candidato demócrata se declaró convencido de que puede derrotar a McCain si consigue una participación masiva en las elecciones de los hispanos, sobre todo en cuatro estados clave ganados por el actual presidente George W. Bush en 2004.

"Cada cuatro años, algunos de los resultados más estrechos tienen lugar en Florida, Colorado, Nevada y Nuevo México, todos ellos Estados con una fuerte comunidad latina", recordó el candidato demócrata, antes de llamar a los hispanos a registrarse y votar el 4 de noviembre.

"Creo realmente que si registramos más latinos y lograr que participen en las elecciones, entonces no sólo cambiaremos el mapa político del país, no sólo ganaré la Presidencia, sino que van a tener a un gobierno que represente realmente a los estadounidenses", prometió.

El discurso de Obama contrastó con el de su rival McCain, que se expresó unas horas antes ante el mismo público. Mientras el demócrata prometió una reforma migratoria durante el primer año de su mandato, el republicano se limitó a recordar que la seguridad fronteriza debía ser una prioridad.

"Debemos demostrar a los estadounidenses que primero podemos reforzar la seguridad de la frontera, respetando la dignidad y los derechos de los ciudadanos y los residentes legales en Estados Unidos", dijo el senador por Arizona, tras recordar el fracaso de dos reformas migratorias que apoyó en los últimos años.

"Pero no debemos cometer el error de pensar que nuestra responsabilidad de alcanzar dicho objetivo acabará" con una frontera más segura, añadió, en alusión a la necesidad de la economía estadounidense de disponer de inmigrantes para trabajar principalmente en el campo o en la construcción y los cerca de 12 millones de indocumentados radicados actualmente en Estados Unidos.

"Tenemos responsabilidades económicas y humanitarias", aseguró el senador, al que los demócratas acusan de haber cambiado de posición sobre la inmigración para atraer el voto del sector conservador de su partido, que bloqueó sendos proyectos de reforma en el Congreso en los dos últimos años.

Según una reciente encuesta del instituto Gallup, entre los hispanos, Obama cuenta con una ventaja de treinta puntos sobre McCain, que dispone de 29% de opiniones favorables.

En 2004, Bush estableció un récord, al conseguir más del 40% del voto latino.