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Los presidentes venezolano Hugo Chávez y colombiano Alvaro Uribe desean enterrar el viernes meses de tensiones y críticas cruzadas para reanudar relaciones de coexistencia normales, con especial hincapié en proyectos de infraestructura y cooperación fronteriza.

Será el primer encuentro bilateral desde finales de 2007 y se celebrará en la ciudad de Coro, Estado Falcón, noroeste de Venezuela.

"Significa el restablecimiento de un diálogo constructivo y respetuoso, que ponga sobre la mesa las diferencias y también los puntos en los que podemos trabajar juntos", declaró el miércoles el ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Nicolas Maduro.

Según este responsable, sera un "reencuentro político" que reactivará proyectos de cooperación energética, comercial, fronteriza y de infraestructura.

Para los analistas venezolanos, Uribe llegará al encuentro fortalecido tras el rescate de 15 rehenes de las FARC, entre ellos la más valiosa de los secuestrados de la guerrilla, la franco-colombiana Ingrid Betancourt.

Chávez acudirá en posición de debilidad, consciente de que sus críticas a su homólogo colombiano y sus reflexiones con respecto a la guerrilla "fueron demasiado lejos".

"Pero no se puede interpretar la visita de Uribe a Venezuela como una revancha. No se trata de decir que Chávez está contra la pared sino que está dispuesto a dialogar con Uribe", declaró  el internacionalista Carlos Romero.

Para la profesora de Estudios Internacionales de la Universidad Metropolitana de Caracas, Elsa Cardozo, este encuentro será el más importante entre los dos mandatarios y Chávez está especialmente interesado en enterrar el hacha de guerra.

"Los insultos que dirigió a Uribe fueron durísimos pero ahora impulsa el acercamiento porque necesita una normalización relativa y probablemente temporal mientras recupera espacio internacional y recompone su imagen internamente", declaró la experta.

La crisis entre Venezuela y Colombia comenzó a finales de 2007, cuando Uribe prescindió de Chávez como mediador ante las FARC. Entre enero y febrero, la guerrilla, unilateralmente y sin condiciones, entregó a Chávez seis rehenes.

La crisis bilateral llegó al punto más álgido el 1 de marzo, cuando el ejército colombiano atacó un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano y mató a su número dos, Raúl Reyes. En aquel momento, Chávez llegó a enviar tropas a la frontera con Colombia.

De aquel ataque salieron unos computadores con datos que según Bogotá muestran comprometedoras relaciones de Chávez con la guerrilla colombiana.

Chávez y sus contradicciones

"Chávez ha perdido espacio político, sus contradicciones ya no consiguen modificar el ambiente político, ha perdido proyección internacional y sus principales aliados, como Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Cuba, viven momentos de incertidumbre", recordó Cardozo.

Recientemente, el mandatario venezolano cambió de discurso y pidió al grupo insurgente que entregue a todos los rehenes y abandone la lucha armada.

Uribe aseguró que acude a este encuentro con Chávez con "entusiasmo" y el deseo de dar un "impulso a toda la agenda" bilateral. Chávez, por su parte, aseguró que lo recibirá "como a un hermano" pese a las "cosas duras" que llegaron a decirse.

"No se les pide que se comporten como hermanos. Es imposible (...) pero son países fronterizos y es posible un modus vivendi con políticas específicas para intereses comunes", aseguró Romero.

En el encuentro se discutirá el restablecimiento de la cooperación en los más de 2 mil kolómetros de frontera común, donde el narcotráfico, la presencia de guerrilla o el contrabando exigen un mayor intercambio de información.

Además, los dos mandatarios, que visitarán la refinería de Paraguaná, prevén firmar un compromiso para la construcción conjunta de un ferrocarril transfronterizo, segun fuentes diplomáticas.

Por otra parte, se mencionará la necesidad de "equilibrar" el comercio bilateral, que en los cuatro primeros meses de 2008 creció un 30 por ciento y llegó a 2.064 millones de dólares gracias a las importaciones colombianas, que siguen siendo mucho más fuertes que las exportaciones venezolanas hacia el país vecino.