• San Salvador, El Salvador |
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En medio de la Segunda Guerra Mundial, hace más de 60 años, su operación clandestina salvó la vida de más de 40.000 judíos al evitar su traslado a campos de exterminio nazi.

Entre 1942 y 1944, Castellanos emitió sin autorización de su gobierno certificados gratuitos de nacionalización salvadoreña siendo cónsul en Ginebra, según documentos de la cancillería salvadoreña.

El embajador Ernesto Arrieta, uno de los principales investigadores de una comisión especial, dijo a The Associated Press que desde 1938, cuando Castellanos era cónsul en Hamburgo, Alemania, fue advertido de no dar visas a judíos sin autorización del ministerio de Relaciones Exteriores.

''No vise pasaportes de israelitas, refiérense instrucciones por correo y radio se le han girado excepto Alex Fany Freund y Emilia Lewinsky'', según una copia del documento firmada por el canciller de ese entonces Arturo Ramón Avila.

Según Arrieta, el cónsul obvió la orden y tramó el plan junto con el empresario judío George Mantello, a quien contrató como primer secretario del consulado y quien le había pedido sacar de su familia de Hungría.

Se estima que seis millones de judíos murieron en campos de exterminio emplazados por los alemanes liderados por Adolfo Hitler en su país y en varias naciones ocupadas, especialmente en Polonia.

El coronel Castellanos murió el 19 de junio de 1977 a la edad de 86 años.