• Paris, Francia |
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El presidente de Siria, Bashar Assad, expresó hoy el deseo de que Francia y Estados Unidos contribuyan a impulsar un proceso de paz entre Siria e Israel.

En un comunicado conjunto después de conversar con su colega francés Nicolas Sarkozy, Assad pidió que los dos países ''contribuyan plenamente a un futuro acuerdo de paz entre Siria e Israel''.

La declaración apareció en vísperas de una cumbre de 43 países europeos y del Mediterráneo en la que participa también Israel.

El canciller francés Bernard Kouchner dijo que soplan ''vientos de esperanza'' al comenzar un fin de semana de conversaciones entre países que tienen sus costas sobre el Mediterráneo.

Kouchner dijo que la reunión de jefes de estado o gobierno de 43 países de Europa, Medio Oriente y el norte de Africa ''es un comienzo'' y exhortó a todos a presionar a favor de que progresen las negociaciones entre israelíes y palestinos.

Los gobernantes prevén reunirse el domingo en París para lanzar el plan de una Unión Mediterránea lanzado por el presidente francés Nicolas Sarkozy.

La cumbre pretende iniciar la resolución de los problemas que afectan a las naciones que bordean el mar Mediterráneo, y entre los que destacan la inmigración ilegal y la polución.

A pesar de la buena voluntad expresada, la reunión no resolverá algunas rivalidades históricas.

''Lamento decirlo, pero conversaciones de paz entre los israelíes y los palestinos no formarán parte de estos vientos de esperanza'', señaló Kouchner, que sin embargo, añadió que ''el estar sentados en la misma mesa es...el principio de algo''.

La cumbre se celebrará en el suntuoso Grand Palais, que dispone de habitaciones adyacentes para mantener conversaciones privadas. La reunión culminará el lunes con la celebración del día nacional de Francia, la Toma de la Bastilla, y su desfile militar, al cual acudirán los dirigentes como invitados especiales.

Sarkozy espera que la cumbre se convierta en una de las grandes victorias de su presidencia y del liderazgo de Francia de la Unión Europea, cuyo plazo termina a finales de año. Sin embargo, la organización de la cumbre ha ocurrido al mismo tiempo que otros grandes proyectos europeos.