• |
  • |
  • END

PARÍS / AFP
La ex rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt consideró este domingo que es “justo” el beneficio político obtenido por el presidente colombiano Álvaro Uribe como resultado de su liberación de los campamentos de las FARC, por el Ejército colombiano.

“El presidente Uribe logró la liberación de un cierto número de rehenes, entre los cuales estaba yo”, afirmó. “Si esto le da beneficio político es justicia”, dijo, respondiendo a una pregunta, en un encuentro con la prensa junto al jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con el que acababa de reunirse.

Ingrid Betancourt se reunió con Rodríguez Zapatero, que se encontraba en París participando en la cumbre de la Unión por el Mediterráneo, para expresarle su agradecimiento por la actuación de España en favor de su liberación.

El dirigente español dijo haber adquirido ante Ingrid Betancourt el compromiso de actuar en favor de la liberación de todos los rehenes aún en poder de la guerrilla colombiana de las FARC, y aseguró que seguirá cooperando en este sentido con el gobierno de Bogotá.

Rodríguez Zapatero precisó no haber recibido demandas para que España reciba a eventuales guerrilleros desmovilizados, pero reiteró su disposición a actuar en acuerdo con el gobierno colombiano.

“España está y estará al lado del gobierno de Colombia en la lucha por la libertad de los secuestrados (...) Estamos a disposición del presidente Uribe y cualquier eventualidad (...) sería analizada”, afirmó.


Recibe valiosos presentes
El líder español regaló en esta ocasión a la ex rehén dos clásicos de la literatura: “El Libro de la Vida”, de Santa Teresa, y la “Divina Comedia”, con ilustraciones de Mikel Barceló, y dos camisetas, la del ex capitán del equipo francés ganador del mundial de 1998, Zinedine Zidane, y la de la selección español ganadora de la Eurocopa.

La camiseta del capitán del equipo francés estaba especialmente dedicada con la frase “Con amistad”, para Ingrid Betancourt.

Visiblemente fatigada debido a la intensa actividad desde su liberación por el Ejército colombiano el 2 de julio pasado, la ex rehén franco-colombiana afirmó que como latinoamericana, se sentía “en familia” junto a los españoles.