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CORPUS CHRISTI, EU / AFP

El huracán Dolly bajó ayer miércoles a la categoría uno tras alcanzar la costa estadounidense en Texas (sur), cerca de la frontera con México, donde las lluvias tienen “prácticamente inundada” y sin agua potable a la ciudad de Matamoros, informaron las autoridades respectivas.

El ojo del huracán “tocó tierra en el sur de Padre Island, cerca de 56 km al noreste de Brownsville”, en Texas, como categoría 2, con vientos de hasta 180 km/h, dijo el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

Pero Dolly perdió fuerza cuando dejó el Golfo de México y pasó por las masas de tierra más frías, para degradarse a la categoría uno con vientos de 150 km/h después de alcanzar Padre Island, una estrecha franja de tierra a lo largo de la costa de Texas que alberga estaciones balnearias.

En México, el ciclón provocó severas lluvias en el norte del estado de Tamaulipas e inundó grandes extensiones de la fronteriza ciudad de Matamoros, donde 50% de la población quedó sin agua potable, indicaron autoridades mexicanas.

Matamoros está ubicada a 60 km al sur de Padre Island y a 10 metros sobre el nivel del mar, y las lluvias la mantienen “prácticamente inundada”, reportó una fuente de Protección Civil.

Cuando Dolly se dirigía a la frontera de Estados Unidos con México, obligó a evacuar a miles de personas y al personal de las plataformas petroleras del Golfo.

Algunas zonas podrían recibir lluvias de hasta 38 cm, con enormes olas e inundaciones, según el NHC. Por eso sus residentes tapiaban las ventanas de sus viviendas y acumulaban bolsas de arena el miércoles, mientras las autoridades advertían que algunos diques podrían no resistir las crecidas de las aguas.


Alerta en ambas fronteras
El alerta de huracán concierne a la costa texana desde Brownsville a Corpus Christi, y en México a la costa noreste, desde Río San Fernando hasta la frontera con Estados Unidos.

El gobernador de Texas, Rick Perry, declaró en emergencia a 14 condados del sur del estado, y centenares de efectivos de la Guardia Nacional y otros cuerpos de socorro se desplegaron antes de la llegada del ciclón.

Dolly, primer huracán de la temporada en llegar al Golfo de México, hizo que algunas compañías petroleras evacuaran al personal de sus plataformas, pero el miércoles a primera hora el fenómeno parecía evitar las instalaciones más importantes.

Sin embargo, aumentaron las inquietudes por la posibilidad de que los diques no pudieran contener las inundaciones.

“Pedí a los residentes que viven cerca del dique en el condado de Cameron que se alejen de los diques cerca de Río Grande. Creemos que éstos serán superados si se mantiene la trayectoria” del huracán, afirmó Johnny Cavazos, coordinador de gestiones de emergencia del sureño condado de Cameron, al diario local Brownsville Herald.

El gobierno del estado mexicano de Tamaulipas ordenó la evacuación de 23,000 personas que habitan en zonas de alto riesgo en los municipios costeros y el gobernador, Eugenio Hernández, dijo que había pedido al gobierno federal que declarara el estado de emergencia en su jurisdicción.

Dolly dejó a 50% de los cerca de 500,000 habitantes de Matamoros sin suministro de agua potable debido a una falla técnica provocada por los fuertes vientos, señaló Protección Civil.