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NUEVO LAREDO / AGENCIAS

Una persona muerta, 111 colonias inundadas y 95,000 habitantes sin luz es el saldo del huracán Dolly a su paso por la ciudad fronteriza de Matamoros, en el estado mexicano de Tamaulipas (noreste), informó el gobierno del estado.

“El cuerpo de la persona fue localizado en la colonia Popular. Falleció tras recibir una descarga eléctrica”, dijo el gobernador Eugenio Hernández Flores al encabezar la reunión de evaluación del Consejo Municipal de Protección Civil.

De los 111 barrios anegados, 50 registran inundaciones severas que afectan a 110 mil personas de ese municipio fronterizo, precisó.

“Actualmente, de 250 mil usuarios que tiene la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en Matamoros existen 95,000 sin servicio de energía eléctrica”, indicó, por su parte, el alcalde de Matamoros, Erick Silva Santos.

Las lluvias iniciadas en la madrugada del martes por la entrada de Dolly provocaron inundaciones en la mayor parte de la ciudad, sitio que empezará a liberarse del agua acumulada una vez que se restablezca el servicio de luz se pueda activar el bombeo de aguas pluviales.

El momento más riesgoso para Matamoros ya pasó, pero ahora las lluvias provocadas por Dolly, convertida ya en tormenta tropical, afectan a otras poblaciones fronterizas como Reynosa y Nuevo Laredo, donde se prevé que haya inundaciones importantes, añadió Hernández.

Por su parte, el presidente municipal de Nuevo Laredo, Ramón Garza Barrios, realizó varios recorridos desde el martes, por las zonas en riesgo de inundaciones, en donde instaló centros de mando para evacuar a las familias en caso de que sea necesario.

La llegada del huracán Dolly a las fronteras tamaulipecas, ha puesto en alerta a las autoridades del estado vecino de Nuevo León (norte) para enfrentar las emergencias que se pudieran presentar.


Inundaciones y vientos
Luego de azotar la zona fronteriza entre México y Texas, el huracán Dolly perdió fuerza durante la noche y fue degradado a tormenta tropical, pero ahora la principal preocupación de las autoridades de ambos países son los daños provocados por los vientos y las inundaciones.

El tránsito de vehículos aumentaba gradualmente en los caminos locales, cubiertos parcialmente con escombros, mientras las personas salían de sus casas por primera vez en más de 24 horas tras las lluvias torrenciales y las ventiscas. El peligro no ha terminado, sin embargo, pues el cableado eléctrico cuelga sobre las calles y el agua cubre varios vecindarios.

Tony Peña, coordinador de la administración de emergencia del condado de Hidalgo, en Texas, pidió a la población que permanezca en sus hogares, ‘’a menos que sea cuestión de vida o muerte’’.