Jorge Eduardo Arellano
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LA PAZ / AFP

El presidente boliviano, Evo Morales, levantó ayer viernes sospechas sobre el reciente accidente de un helicóptero en el que murieron 4 militares venezolanos al afirmar que “seguramente no es casual” y advertir que “algo está pasando”.

El helicóptero Súper Puma -cedido por el presidente venezolano Hugo Chávez a Morales- se estrelló el domingo en un paraje del centro del país, apenas unas horas después de haber sido utilizado por el gobernante boliviano.

Morales dijo en una concentración política que el siniestro “seguramente no es casual” alentando afirmaciones de sus partidarios de que el accidente fue producto de un atentado dirigido contra el mandatario izquierdista.

El gobernante ligó ese accidente con otros dos ocurridos a naves de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) que cayeron esta semana por causas que todavía son investigadas en dos puntos distintos del país.

Una de ellas se vio obligada a aterrizar de emergencia con 32 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo, resultado todos ilesos.

“Algo está pasando”, reflexionó Morales, en medio de una intensa ofensiva de la derecha contra su gobierno que intenta llevar adelante un referendo de revocación de mandatos para dilucidar una grave crisis política interna.

El jefe de Estado, el primer indígena en ocupar esas funciones en 183 años de vida republicana de Bolivia, dio a entender que el accidente podría haber estado dirigido a él.

Quizás “puedan tumbar al indio (como la oposición lo llama despectivamente), pero no van a tumbar al pueblo boliviano”, manifestó.

Morales denunció en otras ocasiones que hay una conspiración en gestación contra su gobierno.