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JERUSALÉN / EFE

La próxima semana se empezará a hacer efectivo el histórico canje de prisioneros acordado ayer entre Israel y el movimiento islamista Hamas, que pondrá en libertad a más de un millar de presos palestinos y devolverá a casa al soldado israelí Guilad Shalit, cautivo desde junio de 2006.
El Servicio Israelí de Prisiones, SIP, anunció ayer que en la mañana del domingo publicará la lista de los 450 palestinos que dejará marchar en una primera fase.
Se abrirá un periodo de 48 horas, establecido por Ley, durante el cual ciudadanos israelíes podrán presentar ante el Tribunal Supremo alegaciones contra la concesión de los indultos, que deberán ser firmados uno a uno por el presidente israelí, Simón Peres.
El SIP mantendrá durante ese plazo abierta una línea al público para que pueda hacer las preguntas que considere necesarias.
Se espera que decenas de familiares de fallecidos en atentados terroristas en las últimas décadas apelen al Supremo para tratar de evitar la excarcelación de quienes mataron a sus seres queridos.
El Supremo se ha negado en el pasado a atender estas peticiones, que ponen de manifiesto la contradicción en el seno de la población israelí frente a estos acuerdos, que muchos consideran necesarios, pero muy peligrosos para la seguridad de la ciudadanía.