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  • AFP

Una corte federal de apelaciones bloqueó este viernes la aplicación de algunas partes de la ley de inmigración de Alabama, aunque mantuvo intacto el apartado que contempla que la policía pueda detener a inmigrantes sospechosos de vivir sin documentos en Estados Unidos.

El fallo bloqueó la parte de la ley que obliga a las escuelas públicas a verificar el estatuto migratorio de los alumnos y aquella que exige a los inmigrantes portar una identificación, indicó la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito en Atlanta (Georgia, sureste).

Esta decisión ocurrió luego de que el Departamento de Justicia estadounidense y una coalición de organizaciones civiles apelaran para solicitar que se bloqueara la legislación, la más rígida adoptada en el país contra la inmigración indocumentada.

El bloqueo de estos segmentos de la ley, en vigencia desde el 28 de septiembre, será de forma temporal, a la espera de varias resoluciones judiciales cuyo fallo definitivo se conocerá en algunos meses.

Dos mil niños sin asistir a la escuela
Entre las partes que temporalmente no podrán aplicarse destaca el artículo 28, que permite a las escuelas públicas verificar el estatuto migratorio de sus estudiantes.

Este punto de la ley conocida como HB 56 ha sido uno de los más polémicos, pues ha provocado un éxodo de menores de los colegios, según denuncias realizadas la semana pasada por coaliciones defensoras de derechos humanos y activistas, que cifraron entonces en unos 2 mil los niños que dejaron de asistir a clase.

Sin embargo, el fallo de este viernes dejó intacto el artículo de la ley que impiden a los indocumentados realizar "transacciones de negocios" -tal como establece la sección 30-, y el polémico segmento que permite a la policía local parar o arrestar a cualquier persona sospechosa de estar ilegalmente en el estado.

"Estoy feliz de que la administración de Obama y el fiscal general Eric Holder estén actuando para prevenir que se apliquen algunos de los peores aspectos de la altamente discriminatoria ley de Alabama", dijo el congresista demócrata por Illinois, Luis V. Gutierrez.

El representante recordó que "hace 40, 50 o 60 años, cuando Alabama no era una localidad viable para familias afroamericanas, muchos vinieron al norte, a mi ciudad Chicago", donde revitalizaron e reinventaron esa megalópolis, dijo.

"Ahora las familias hispanas no están viendo futuro para ellos en Alabama, independientemente de su estatus migratorio o ciudadanía estadounidense, y estamos viendo a algunos que están viniendo desde Alabama a Chicago".

"Necesitamos toda la gente buena, trabajadora y de conciencia que podemos conseguir. Lo que se está perdiendo Alabama es ganancia para nosotros", apuntó el congresista de origen latino.

La semana pasada líderes civiles denunciaron una "crisis" en Alabama tras la puesta en marcha de la ley, y el viernes pasado el Gobierno de Estados Unidos demandó ante una corte de apelaciones el bloqueo de esta la legislación.

11 millones de indocumentados
El Departamento de Justicia presentó este pedido que también señala que la ley no haría más que desplazar a los inmigrantes sin papeles a estados vecinos.

La ley vigente desde el 28 de septiembre fue reforzada también la semana pasada cuando la jueza Sharon Blackburn, de la corte de distrito de Alabama, se negó a bloquear las disposiciones que estaban pendientes de revisión.

La ley es una pésima señal para los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, y en especial para los 130 mil que residen en Alabama, según estimaciones del Centro Pew Hispanic, el principal instituto de estudio de la comunidad hispana en el país.

Aunque Arizona (oeste) propuso en 2010 la primera ley migratoria estatal en el país que criminalizaba a los indocumentados, finalmente los puntos más polémicos, como que la policía consulte el estatuto migratorio, quedaron bloqueados. Sin embargo, varios estados han querido emularla.

En el sureste de Estados Unidos, tradicionalmente conservador, estas propuestas se impusieron desafiando a Washington, y hoy Georgia y Alabama viven un éxodo de inmigrantes en sectores claves para la región, como la agricultura.