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  • AFP

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, levantó este lunes el tono contra el presidente sirio Bashar al Asad, exhortándolo a detener "las matanzas" en el país, donde aumentaron los ataques contra el ejército regular, que perdió a once de sus miembros.

Además, al menos 21 personas murieron este lunes en Homs, en un operativo conjunto de militares y fuerzas de seguridad en esta ciudad del centro de Siria, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

"Hay matanzas continuas de civiles. Estas matanzas deben parar inmediatamente", dijo Ban Ki-moon en Berna.

"Le he dicho a Asad: pare antes de que sea demasiado tarde", añadió.

"Es inaceptable que hayan muerto 3.000 personas" en la represión del movimiento contra el régimen, iniciado el 15 de marzo, insistió Ban Ki-moon.

Conferencia de diálogo nacional
Por su lado, la Liga Árabe llamó el domingo al gobierno sirio y a la oposición a celebrar una "conferencia de diálogo nacional" de aquí a 15 días en El Cairo, para acabar con la violencia, "cumplir las aspiraciones legítimas del pueblo sirio y el cambio deseado" y "evitar una intervención extranjera".

Sobre el terreno, el ejército, que efectúa las operaciones de represión para acabar con el movimiento hostil al régimen, perdió a once de sus miembros este lunes.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), diez soldados y un oficial murieron a manos "probablemente de desertores" este lunes en enfrentamientos y en un atentado.

Este lunes hubo "combates entre el ejército y la seguridad y hombres armados, que podrían ser desertores", en la región de Homs (centro), "causando la muerte de siete soldados y heridas a otros", según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

En la región de Idleb (noroeste), un oficial y tres soldados murieron en un atentado con bomba, indicó el director del OSDH.

"Elementos armados, al parecer desertores, detonaron a distancia una bomba al paso de un vehículo del ejército cerca de la localidad de Ehsem, en la región de Idleb, causando la muerte de un oficial y de tres soldados, mientras que otros fueron heridos", indicó Rami Abdel Rahman por teléfono a la AFP.

21 personas mueren
Según indicó el Observatorio en un comunicado, "21 personas, entre las cuales civiles y miembros de la policía, murieron el lunes en Homs durante operaciones del ejército y de las fuerzas de seguridad en varios barrios de esta ciudad".

Además, otros dos civiles, uno de ellos un adolescente de 13 años, murieron por disparos en Hama (centro) y en la región de Idleb (noroeste), según la ONG.

Según el Observatorio, la represión del movimiento contra el régimen causó el domingo once muertos: ocho en Homs, uno en Zabadani, cerca de Damasco, y dos en Jan Sheijun, en la provincia de Idleb.

Desde el inicio del movimiento contra el régimen el 15 de marzo, la represión ha causado más de 3.000 muertos entre los civiles, según la ONU.

Los Comités Locales de Coordinación (LCC), a cargo de la movilización sobre el terreno, afirmaron que las fuerzas de seguridad "intensificaron recientemente su campaña contra los médicos, los hospitales y las clínicas privadas sospechosas de atender a las personas heridas en las manifestaciones".

Según el Centro de documentación de las violaciones de los derechos humanos en Siria, unos 250 médicos y farmacéuticos han sido detenidos desde el comienzo del movimiento de protesta.