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  • AFP

El director general de la FAO, Jacques Diouf, exhortó hoy a los gobiernos a coordinarse con el fin de adoptar políticas apropiadas para frenar el hambre en el mundo y para "limitar el impacto de la volatilidad de los precios en la población".

Diouf ofreció estas declaraciones durante una rueda de prensa junto al ministro francés de Agricultura, Bruno La Maire, sobre la volatilidad de los precios, un aspecto clave que la presidencia francesa del G-20 llevará a la cumbre de dicho grupo, que se celebrará en Cannes (Francia) a principios de noviembre.

"Los precios de los alimentos se mantendrán altos y volátiles en los próximos años", dijo el director general de la FAO y añadió que los países tienen que evitar "movimientos contradictorios" en un momento de crisis mundial.

El debate sobre la especulación en los mercados agrícolas surgió este año después de que Naciones Unidas advirtiera de que los precios han alcanzado sus cotas máximas con un pico récord de 236 puntos el pasado mes de febrero, el más alto desde 1996 en la ONU comenzó a controlar dichos precios.

Diouf señaló que el G20 va a dar respuestas concretas al problema de la volatilidad de los precios de los alimentos, pero subrayó que los países por sí solos no tienen las herramientas precisas para hacer frente a los aumentos de precios de los alimentos.

Agregó Diouf que las inversiones en la agricultura, la investigación y la innovación siguen siendo fundamentales.

Además, el director de la FAO, hizo un llamamiento a los gobiernos para que detengan las reservas de alimentos, pues impiden la estabilización de los precios en el mercado.

"A esos gobiernos -dijo Diouf- les pido que trabajen juntos para reducir estas anomalías".

Por su parte, Le Maire, hizo hincapié en el problema del cambio climático, muy ligado a los problemas alimentarios del mundo.

"Es importante producir más y producir mejor. Porque el cambio climático, no solo afecta a India y África sino también a Francia, donde aluviones y sequías destruyen las cosechas", refirió el ministro francés.

La Maire también se refirió a los problemas de los biocombustibles y de apropiación de tierras, aunque afirmó que es difícil abordarlos "inmediatamente".

El director de la FAO aseguró ayer que se requieren anualmente más de 80.000 millones de dólares de inversiones adicionales en agricultura y actividades asociadas para garantizar el suministro mundial de alimentos en 2050.

"Invertir más es la clave para mitigar las fluctuaciones de los precios alimentarios y crear capacidad de resistencia en las poblaciones y los países pobres", dijo.