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  • EFE

Las lluvias que azotaron a El Salvador durante nueve días cesaron tras causar al menos 34 muertos y graves daños, además de obligar a evacuar casi 56 mil personas, de más de un millón de afectadas, informaron hoy fuentes oficiales.

El director de Protección Civil, Jorge Meléndez, dijo en rueda de prensa que hay "34 fallecidos", 24 lesionados y dos desaparecidos.

Los evacuados suman al menos 55.976, de los cuales más de 48.000 están en 638 albergues en todo el país y unos 33 mil proceden de la zona central, la más afectada, añadió.

Meléndez aseguró que hay "probablemente un millón de personas afectadas directamente", cifra que el presidente Mauricio Funes mencionó anoche en un mensaje por cadena nacional de radio y televisión, sin dar precisiones al respecto.

"Estamos hablando de alrededor de un millón de personas que están sufriendo el impacto de manera directa, de manera más cercana", expresó Funes.

Habitantes cerca del río

El director de Protección Civil afirmó hoy: "Si alguien cree que esto puede ser una valoración exagerada sólo estimemos cuántos son los estudiantes de todo el sistema (educativo) nacional, que todos prácticamente han perdido sus clases toda esta semana".

En "los ríos más grandes del país, en esas cuencas, habitan 791 mil personas" y las "zonas inundadas representan 216.000 personas; esa es la magnitud del problema", puntualizó Meléndez.

Reafirmó que "ya pasó el fenómeno" que azotó a El Salvador y otros países de Centroamérica desde el pasado día 11.

El Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) señaló en un boletín que un frente frío que ingresó al área centroamericana "disipó el temporal", aunque "no se descartan algunas lluvias débiles" en la cadena volcánica y en las costas central y oriental.

Meléndez anunció que pueden volver a sus hogares los evacuados de zonas que no fueron afectadas o ya no representan peligro, pero advirtió de que, aunque ya no llueva, todavía pueden presentarse deslizamientos de tierra u otros problemas.

Desastre sin precedentes
Las lluvias dejaron "un desastre sin precedentes" en El Salvador, expresó anoche el presidente Funes y apuntó que el desastre afecta los 14 departamentos y 181 de los 262 municipios de El Salvador, y que las aguas anegaron más de 20 mil viviendas.

Funes añadió que las áreas de desastre totalizan más de 2.000 kilómetros cuadrados, alrededor del 10 por ciento del territorio salvadoreño, de 21.040 kilómetros cuadrados.

Aunque pasen las lluvias, "nos esperan días de emergencia aún", para seguir atendiendo a miles de damnificados y acometer las tareas de reconstrucción, recalcó.

Reiteró que El Salvador es el país más devastado y que promoverá una reunión entre los Gobiernos centroamericanos afectados por las lluvias y cooperantes internacionales para plantearles las necesidades de ayuda.

Funes remarcó asimismo que este temporal provocó más lluvias que los ciclones tropicales que afectaron en los últimos años a El Salvador, aunque la cantidad de muertos ahora ha sido menor gracias a las labores de prevención y evacuación.

Los miles de damnificados que están en los albergues siguen recibiendo alimentos, medicinas, abrigos y otra ayuda humanitaria proveniente del Gobierno, países amigos, organismos de cooperación, donaciones de empresas privadas y de recolectas públicas promovidas por varios medios de comunicación locales.