•   San José / Costa Rica  |
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  • EFE

Representantes de las empresas de zonas francas advirtieron hoy que si se aprueba la reforma fiscal que se discute en el Congreso, la cual incluye nuevos impuestos a estas compañías, dejarán de crear 5.000 empleos en Costa Rica.

Directivos de la Coalición de Iniciativas para el Desarrollo (Cinde), la agencia encargada de la atracción de inversiones al país, acudieron hoy a la Asamblea Legislativa para tratar de disuadir a los diputados de aprobar este impuesto, que gravaría con un 15 % las remesas al exterior de estas empresas a partir de 2015.

El presidente de Cinde, José Rossi, dijo durante la audiencia que los diputados deben tener claro "el impacto de este tema sobre la generación de empleo en Costa Rica y la competitividad del país como sede para la inversión extranjera".

Según Rossi, debido a la posibilidad de este nuevo impuesto, "alrededor de una decena de empresas nos han notificado que han pospuesto su decisión final en procesos de crecimiento, apertura de nuevas sedes o inversión en Costa Rica".

Las estimaciones de Cinde señalan que esta situación implica la no creación de unos 5.000 puestos de trabajo.

El impuesto a las zonas francas es una de las condiciones que pidió el opositor Partido Acción Ciudadana (PAC) para apoyar el plan fiscal que promueve el Gobierno y con el que pretende aumentar sus ingresos en un 2% del PIB, unos 1.000 millones de dólares.

Las compañías en zonas francas, en su gran mayoría extranjeras, emplean actualmente unos 60.000 trabajadores cuyo salario promedio es casi el doble de la remuneración de la media de la población del país, unos 600 dólares mensuales