• DAMASCO / AFP |
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Las fuerzas de seguridad sirias mataron al menos a 36 civiles este viernes, en una de las jornadas más violentas desde hace semanas, y en la que la oposición convocó una manifestación a favor de una zona de exclusión aérea para poner fin a la sangrienta represión.

La mayor parte de las víctimas fallecieron en las ciudades de Homs y Hama (centro del país), dos de los principales focos de contestación al régimen del presidente Bashar el Asad, cuando las fuerzas de seguridad dispararon con fuego real para dispersar a los manifestantes.

“Doce civiles murieron en distintos barrios de la ciudad de Hama, otros 20 en Homs y uno en Quseir, en la región de Homs”, escenario de operaciones del ejército desde hace semanas, anunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, OSDH.

Otros dos civiles murieron y 10 fueron heridos por los disparos de las fuerzas de seguridad en Tsil, en la provincia de Deraa (sur). Un adolescente de 15 años falleció en la provincia de Idleb (noroeste).

“Más de un centenar de personas resultaron heridas este viernes en Siria. Y 500 han sido detenidas en todo el país”, aseguró a la AFP el jefe del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Este opositor precisó que Homs “ha dado el 40% de los mártires de la revolución siria”, iniciada el 15 de marzo y cuya represión, según la ONU, ya provocó más de 3,000 muertos.

Como cada viernes desde mediados de marzo, numerosas manifestaciones fueron convocadas a la salida de las mezquitas, tras la oración de mediodía.
Sólo en el barrio de Deir Balaa, en Homs, más de 20,000 personas reclamaron la caída del régimen, según los militantes.

La oposición prodemocrática había lanzado un llamado a través de las redes sociales para manifestarse este viernes “a favor de una zona de exclusión aérea”, similar a la llevada a cabo por la OTAN en Libia, “con el fin de permitir al ‘ejército sirio libre’ actuar con mayor libertad”.