•   Washington  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Los 13 militares de la OTAN que resultaron muertos el sábado en Kabul en un ataque suicida con coche bomba contra un autobús que transportaba fuerzas de la coalición internacional en Afganistán (ISAF), reivindicado por los talibanes, eran ciudadanos de Estados Unidos, confirmaron este sábado fuentes del Pentágono.

Al menos otro soldado resultó herido, dijeron fuentes oficiales a la AFP, señalando que todavía trabajan con base en reportes preliminares y que el balance de fallecidos podría incrementarse.

"Los números pueden cambiar", dijo uno de los funcionarios.

Además, tres civiles y un policía resultaron muertos, llevando a 17 el total de muertos en el ataque reivindicado por los extremistas talibanes, contrarios al gobierno de Hamid Karzai respaldado por occidente.

El ataque fue el más mortífero contra la OTAN desde la muerte de 30 soldados estadounidenses, incluyendo 25 efectivos de fuerzas especiales, cuyo helicóptero fue derribado a mediados de agosto al sur de Kabul, en la provincia de Wardak.

El secretario de Defensa, Leon Panetta, expresó su pésame a las familias de las víctimas, comprometiéndose a honrar sus muertes con los continuos esfuerzos para derrotar a los talibanes y otros insurgentes.

"Continuando nuestra agresiva persecución del enemigo honraremos su sacrificio y estoy convencido de que Estados Unidos -trabajando de forma conjunta con nuestros aliados afganos y de la OTAN- hará justamente eso", afirmó el vocero de Panetta, George Little, en un comunicado.

"Mi corazón está junto a quienes resultaron muertos y heridos y sus familiares", concluyó.

También, este sábado, tres soldados de la OTAN fueron asesinados por un hombre vestido con uniforme del ejército afgano que les disparó, informó la coalición, que señaló asimismo que el tirador fue muerto.