•   Ankara, Turquía  |
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  • AFP

Al menos tres personas murieron al producirse un sismo de magnitud 5,7 este miércoles de noche en el este de Turquía, que provocó el derrumbe de 21 edificios, entre ellos un hotel, indicó la televisión pública TRT.

Según la televisión, 21 edificios, de los cuales dos eran hoteles, se derrumbaron. Se teme que haya gente atrapada bajo los escombros, y los equipos de rescate están intentando alcanzar a los posibles supervivientes.

La televisión NTV señaló que un hotel de seis plantas, principalmente habitado por periodistas y equipos de la Media Luna Roja Turca, se derrumbó en la ciudad de Van.

Las televisiones indicaron que varios de los edificios derrumbados habían resultado dañados en el sismo del 23 de octubre.

El temblor se produjo a las 19H23 GMT, y su epicentro se situó en el distrito de Edremit, a 15 kilómetros de la zona en la provincia de Van afectada por un sismo de magnitud 7,2 el 23 de octubre, en el que murieron más de 600 personas y al menos 4.150 resultaron heridas, según el observatorio Kandilli, con sede en Estambul.

Nueve aviones con unos 300 rescatistas fueron enviados a la zona afectada, precisó TRT.

Según el canal público, 16 personas fueron rescatadas de entre los escombros por la noche y las búsquedas por encontrar sobrevivientes continuaba activamente, con la ayuda de la población.

El ministro de Relaciones Exteriores, Ahmet Davutoglu, que se encontraba en la región, se dirigió al lugar para establecer un primer balance del sismo, precisó TRT.

Según el instituto estadounidense de geofísica (USGS), el temblor alcanzó la magnitud 5,7.

"Es muy pronto para saber si se trata de una réplica (del temblor del 23 de octubre) o de un (nuevo) sismo", declaró a NTV el profesor Mustafa Erdik, director del Observatorio Kandili de geofísica de Estambul.

El temblor del 23 de octubre había destruido numerosas viviendas en las ciudades y pueblos de la provincia de Van, cercana a la frontera con Irán.

Sólo en la ciudad de Van, la capital regional, más de 5.000 edificios se derrumbaron, lo que relanzó la polémica por las violaciones a las normas sísmicas y a la honestidad de los constructores.