•   ANKARA /AGENCIAS  |
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Un terremoto de 5.6 grados de magnitud sacudió ayer la provincia turca de Van, la misma que fue arrasada el pasado octubre por otro seísmo de 7.2 grados, que causó la muerte de 604 personas, según informaron las televisoras turcas.
Al menos tres personas murieron y, según la televisión, se teme que haya más gente atrapada bajo los escombros, y los equipos de rescate están intentando alcanzar a los posibles supervivientes.

El seísmo se produjo a las siete de la noche con 23 minutos, hora local, con epicentro en la localidad de Edremit, a 17 kilómetros de Van, la capital provincial, y fue seguido por dos réplicas de 4.5 grados, sin que se haya informado aún de víctimas mortales.

Según la televisión pública TRT, que informó en vivo desde Van, ubicada en el sureste del país, hay al menos 18 edificios derribados, entre ellos el hotel Bayram, bajo cuyos escombros se calcula que hay unos 70 huéspedes.
El viceprimer ministro, Besir Atalay, declaró a la emisora NTV que, según los datos de que dispone, “no hay muchas personas” bajo los escombros del hotel, aunque esa misma emisora informó de que 35 personas podrían haber quedado bajo los restos del edificio.

Otro hotel también se vino abajo, según la emisora CNN Türk, así como una academia privada, que, debido a que ayer era festivo en Turquía, se encontraba vacía en el momento del temblor.

Los medios turcos informan de que se escuchan gritos de auxilio provenientes de los edificios derruidos y que en uno de los hoteles dañados se alojaban periodistas y personal de la Media Luna Roja que habían acudido a la zona tras el seísmo de octubre.

Decenas de rescatados
CNN Türk indicó que unas 20 personas fueron rescatadas entre los escombros de los edificios derruidos.

La reacción fue rápida debido a que algunos equipos de rescate aún se encuentran en la zona desde el terremoto del pasado mes.

Los habitantes de Van salieron a las calles presos del pánico, mientras se oían las sirenas de las ambulancias en medio de una total oscuridad.
Además, se produjo un escape de gas, por lo que las autoridades pidieron que se extremen las precauciones.

Dogan Kalafat, Director del Centro Simsmológico Kandilli de Estambul declaró que se trata de un terremoto de fuerza media y que “no debería haber causado daños”.

La Media Luna Roja también ordenó enviar 15,000 tiendas de campaña a la zona para alojar a los nuevos damnificados.