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  • AFP

El cómputo final de la Corte Electoral de Bolivia ratificó este jueves el triunfo de los votos nulos y en blanco sobre los válidos en las elecciones de autoridades del Órgano Judicial y del Tribunal Constitucional, lo que confirmó además el duro revés para el presidente Evo Morales.

Los votos nulos y en blanco sumaron cerca del 60%, en tanto que los votos válidos fueron el restante 40%, en la consulta llevada a cabo el pasado 16 de octubre.

Como la oposición hizo campaña por el voto nulo, reivindicó este resultado como una victoria el día de elección, cuando los resultados de boca de urna mostraron los mismos resultados que se confirmaron este jueves.

Después de que el Tribunal Electoral, acusado de oficialista por la oposición, confirmara el resultado ya adelantado por las encuestas, ninguna autoridad del poder Ejecutivo hizo comentarios al respecto.

Anteriormente, el ministro de Comunicación, Iván Canelas, había sostenido que los comicios permitieron "tener autoridades que representan a todos los sectores y clases sociales".

Sin embargo, esta elección de magistrados, inédita en el país, fue ampliamente cuestionada por la oposición debido a la selección previa de los postulantes, a cargo de la mayoría oficialista del Congreso, y se convirtió más bien en un referendo entre el 'Sí' y el 'No', encarnado en el voto nulo.

La oposición llamó a anular el voto por considerar que el oficialismo tenía intenciones de copar el Poder Judicial y había seleccionado candidatos afines para la elección de un total de 28 autoridades (más 28 suplentes) del Tribunal Supremo, el Consejo de la Magistratura, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Agroambiental.

La votación se dio en el marco del proceso de aplicación de la nueva Constitución, aprobada en 2009, y permitirá que indígenas y campesinos tengan mayor presencia en los órganos nacionales de justicia.

De acuerdo al cronograma definido por el Tribunal Electoral, los magistrados elegidos recibirán sus credenciales oficiales la próxima semana y jurarán sus cargos a principios del próximo año.

Antes de la ratificación de los resultados los partidos de oposición cuestionaron las elecciones y solicitaron su anulación debido a la presencia de supuestas irregularidades, e incluso llegaron a pedir la renuncia de las autoridades del Tribunal Electoral, mientras que esta instancia electoral defendió la transparencia del proceso.

Analistas políticos consultados por AFP consideraron que la mayoría de votos nulos representaba un duro revés político para el presidente Evo Morales, acostumbrado a ganar distintos tipos de comicios con cómodos porcentajes.

Sin embargo, entendieron que la votación no fue a favor de la oposición ni en contra de toda la política gubernamental, sino específicamente en rechazo a la cuestión del proceso de elección del Poder Judicial.

Los observadores de la OEA en estos comicios celebraron en octubre pasado, tras la finalización del sufragio, "la alta participación ciudadana expresada en las urnas".

"Esta es una nueva expresión del compromiso del pueblo boliviano con los procesos democráticos", señalaron. La participación fue del 80%, según datos oficiales, lo que supone un abstencionismo del 20% para una elección en que el voto era obligatorio.