•   Roma / AFP  |
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El Senado de Italia adoptó este viernes las medidas de ajuste exigidas por la Unión Europea, UE, antes de que Silvio Berlusconi presente su renuncia, y en Grecia, el primer ministro Lucas Papademos presentó su gobierno de unidad nacional para afrontar la crisis de la deuda.

Los senadores italianos adoptaron la Ley de Ajuste en una única sesión, a la que asistió por primera vez el economista ortodoxo Mario Monti, favorito a suceder a Berlusconi.

El plan fue aprobado por 156 votos a favor, 12 en contra y una abstención. Los senadores de la mayor formación de la oposición de izquierda, el Partido Democrático, PD, al igual que sectores moderados del llamado Tercer Polo, no participaron en el voto, como gesto de responsabilidad ante la crisis.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en visita en Italia, calificó el resultado de “un paso en la buena dirección”, antes de la adopción de las medidas prevista por la Cámara de diputados este sábado. Después, Berlusconi se ha comprometido a dimitir.

Las Bolsas europeas celebraron las noticias procedentes de Italia y Grecia con fuertes subidas. Milán lideró las ganancias con el 3.68%, seguida de Fráncfort con el 3.22%, Madrid 2.95%, París 2.76% y Londres con una subida de 1.85%.

El ejemplo de Grecia
Italia parece seguir el ejemplo de Grecia, donde Lucas Papademos, exvicepresidente del Banco Central Europeo, BCE, juró este viernes como primer ministro de un gobierno de unidad nacional para capear la grave crisis que azota a ese país y amenaza a toda la Eurozona.

Papademos mantuvo en el cargo al ministro de Finanzas, el socialista Evangelos Venizelos.

En el nuevo gabinete hay socialistas, liberales y, por primera vez desde el fin de la dictadura de los coroneles en 1974, carteras en manos de la ultraderecha.

Tanto la jefa del gobierno alemán, Ángela Merkel, como el presidente francés, Nicolas Sarkozy, felicitaron a Papademos y reiteraron su “apoyo” a Grecia.

También el Parlamento portugués adoptó este viernes en primera lectura el presupuesto 2012 con nuevas medidas de austeridad, más draconianas que las recomendadas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, FMI, pese al descontento social.

Grecia, Portugal e Irlanda son tres países de la Eurozona que tuvieron que acudir a programas de rescate para evitar el default.

Italia tuvo que acelerar por su lado los tiempos para aprobar el paquete de medidas exigidas por la UE, ante el riesgo de que la crisis derribe también a este país, tercera economía de la Eurozona, con una deuda de 1,9 billones (120% del PIB).