•   Las Vegas, Nevada, Estados Unidos  |
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  • EFE

La tercera pelea que van a protagonizar el púgil filipino Manny Pacquiao y el mexicano Juan Manuel Márquez el próximo sábado en Las Vegas ha sido definido por los protagonistas como uno de los más  explosivos de los últimos tiempos.

Como dos viejos conocidos, ambos boxeadores aseguraron que no será una pelea fácil para ninguno de los dos, y que la técnica que cada uno de ellos desarrollará sobre el cuadrilátero hará que la pelea sea memorable, más intensa que las anteriores.

El combate será por el título mundial welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), que pertenece a Pacquiao, y tendrá lugar en el MGM Grand, en Las Vegas (Nevada), del cual se vendió todo su aforo de 17.000 entradas en solo dos semanas para recaudar doce millones de dólares de taquilla.

Aunque ambos, sabiendo la calidad de rival que tendrán enfrente el próximo sábado, se han mostrado respetuosos, reconociendo que han tenido que hacer unos de sus mejores entrenamientos de su vida, también asegura cada uno de ellos que saldrá con la mano en alto.

Pacquiao, que se ha convertido en uno de los mejores peleadores de la actualidad, hizo a un lado sus actividades como legislador en Filipinas para subir al tinglado por primera vez desde mayo pasado, cuando superó al estadounidense Shane Mosley por la vía de la decisión unánime en doce asaltos.

Pero en esta ocasión regresa para enfrentar al rival que más problemas le ha dado en los años recientes.

Entre ellos han protagonizado 24 episodios entre sí, pero ninguno ha mostrado una clara supremacía, aunque ambos dieron siempre un gran espectáculo boxístico sobre el cuadrilátero.

Hace siete años, cuando se enfrentaron por primera vez, Pacquiao tuvo que intensificar su combate para poder conseguir un empate.

En el encuentro que sostuvieron en 2008, el púgil filipino, de 32 años, se hizo del triunfo, pero por una diferencia muy pequeña y, como sucedió en la primera pelea, con un final que dejó algunas dudas sobre si realmente Pacquiao había conseguido la victoria.

Posteriormente, el filipino se convirtió en un ídolo a nivel mundial al derrotar a uno de los mejores boxeadores del ese tiempo, el estadounidense, de origen mexicano, Oscar de la Hoya, y confirmar que es el auténtico verdugo para los púgiles aztecas.

Más tarde tuvo que subir de peso para desempeñarse dentro de la categoría de los welter, en donde se le ve más cómodo y ya es el campeón mundial.

Esos elementos han hecho de Pacquiao el púgil favorito para la tercera pelea contra el mexicano, con números de 7-2 en Las Vegas, donde esperan que el triunfo del campeón filipino deje despejado el camino para el gran combate que todos esperan en el 2012 frente al estadounidense Floyd Mayweather Jr.

Pero Márquez, de 38 años, se caracteriza por ser un boxeador que siempre hace una pelea hacia adelante, y que siempre está atacando al enemigo, un estilo que sólo boxeadores de la clase de Pacquiao pueden aguantar, gracias a su movilidad de piernas y rapidez en sacar las manos para frenarlo.

Fue de la manera en que se desempeñó sobre el cuadrilátero en los dos combates previos, en la división de los pesos pluma, y posteriormente en los súper pluma.

En ambas categorías, Márquez se desempeñaba sin muchos problemas, pero en la única pelea que ha protagonizado en más de 140 libras (63,5 kilogramos), fue castigado severamente, y contra Pacquiao el combate está pactado en las 144 libras (165,3 kilogramos), en las divisiones entre superligero y welter.

El entrenador de Márquez, el veterano Ignacio Beristáin, decidió que para evitar otra sorpresa, su peleador se sometiera a la dirección de un encargado de acondicionamiento físico, y ahora presenta mayor corpulencia.

En ese sentido, Freddie Roach, entrenador del filipino, y una de las claves del triunfo y crecimiento boxístico de Pacquiao, aseguró que está sorprendido porque el mexicano se encuentra en una dirección opuesta a la que el pensaba.

"Pensé que él llegaría a la pelea con unas 135 libras (61,3 kilogramos) y que aprovecharía su menor peso para ser más veloz para contraatacar, pero se movió en el sentido opuesto, y ahora es más corpulento. La pregunta es qué tipo de pelea desarrollará", comentó Roach.

El entrenador de Pacquiao dijo que cualquiera que sea la estrategia de Márquez estarán preparados para responder de forma positiva y buscar el triunfo.

El mexicano tiene una bolsa garantizada de cinco millones de dólares, mientras que Pacquiao obtendrá 22 millones de dólares, pero ambos lo que más desean es decidir para siempre quien de los dos es el mejor sobre el cuadrilátero.