•   Lima, Perú  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El presidente de Perú, Ollanta Humala, señaló en una entrevista publicada hoy en el diario El comercio que el cuestionado segundo vicepresidente, Omar Chehade, ya no pertenece al Ejecutivo.

"Para mi ya terminó ese asunto, dio un paso al costado, nosotros hemos señalado que lo que más le convendría es dar un paso al costado y eso es lo que ha hecho; no pertenece al Ejecutivo, por lo tanto nosotros no tenemos ninguna relación con él en estos momentos", afirmó Humala desde Hawai, donde participa en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico.

Hace una semana Humala le había aconsejado públicamente a Chehade que renunciara al cargo por las acusaciones de tráfico de influencias que pesan en su contra, pero éste en cambio decidió pedir licencia.

Chehade apeló a su presunción de inocencia y agradeció la confianza del mandatario por incluirlo en la lista presidencial con la que ganó las elecciones en junio pasado.

Humala no se había pronunciado sobre el tema, pese a que concitó gran atención mediática.

Según investigaciones periodísticas, Chehade, quien también es congresista, se reunió con altos mandos de la Policía para promover el desalojo ilegal de la azucarera Andahuasi, administrada por los trabajadores, y así beneficiar al grupo Wong, uno de los accionistas en conflicto.

El general en retiro Guillermo Arteta, que participó en la reunión con el vicepresidente, sacó a la luz esta acusación y señaló que fue pasado al retiro por negarse a cometer la ilegalidad.

Otra denuncia señaló que Chehade, de 41 años, también intercedió en favor de una empresa brasileña para la concesión del segundo tramo del tren eléctrico.

Hace unos días, la bancada oficialista Gana Perú (GP) anunció en un comunicado que había suspendido al congresista hasta que culminen las investigaciones en su contra.

En el documento, GP instó al Ministerio Público y a las comisiones parlamentarias que lo investigan a que lo hagan con celeridad y reafirmó su compromiso en la lucha anticorrupción.

Los medios de prensa local criticaron la actuación del vicepresidente y lo cuestionaron insistentemente sobre la posibilidad de presentar su renuncia.

El Congreso decidió abrir una investigación contra Chehade por una supuesta infracción constitucional y la presunta comisión de los delitos de patrocinio ilegal, cohecho activo genérico y tráfico de influencias. La Fiscalía también se encuentra investigando el caso.