•   DAMASCO / AFP  |
  •  |
  •  |

El rey Abdalá II de Jordania pidió este lunes al presidente Bashar al Asad que deje el poder en Siria en donde unos 40 civiles y miembros de las fuerzas sirias murieron, mientras que Damasco aseguró que el régimen no se doblegará pese a la decisión de la Liga Árabe de suspenderlo.

“Creo que si estuviera en su posición dejaría el cargo”, declaró el rey de Jordania, país vecino de Siria en una entrevista a la BBC.

“No creo que el sistema lo permita, o sea que si a Asad le interesara su país, dejaría el poder, pero también crearía las condiciones necesarias para iniciar una nueva fase en la vida política siria”, recalcó.

En tanto, en el terreno, 16 civiles y al menos 19 miembros de las fuerzas del régimen murieron este lunes en la región de Deraa, en el sur de Siria, anunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, OSDH.
Según esta ONG, con sede en Gran Bretaña, los civiles murieron por disparos de las fuerzas de seguridad, mientras que los miembros del ejército regular murieron en enfrentamientos con presuntos desertores.

Otros dos civiles murieron “en un tiroteo en Jobar” en la ciudad sitiada de Homs (centro), según esta ONG.

Canciller sirio dice que régimen es fuerte
En una conferencia de prensa, el ministro sirio de Relaciones Exteriores, Walid Muallem, estimó este lunes que su país “se dirige hacia el fin de la crisis”.

Muallem reaccionó además a la decisión de la Liga Árabe de suspender a Damasco como miembro del bloque, lo que según el canciller es un “paso peligroso”.

Siria “paga el precio de sus posiciones firmes”, pero “no se doblegará y saldrá más fuerte”, pues “los complots urdidos contra el país fracasarán”, añadió Muallem en rueda de prensa.

El sábado, la Liga Árabe, de 22 países, suspendió la participación de Siria en sus reuniones -en donde la represión dejó 3.500 muertos según la ONU desde mediados de marzo- y la amenazó con sanciones, un grave revés para Damasco que quedará aún más aislado.

Esta decisión se produce a casi dos semanas de que el régimen de Damasco aceptara “sin reservas” un plan de salida de crisis propuesto por la Liga Árabe.