•   Damasco, Siria  |
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  • EFE

La plataforma opositora Consejo Nacional Sirio (CNS) hizo público hoy su programa político, en el que destaca como principal objetivo el establecimiento de un Estado democrático, plural y civil.

En el programa, al que tuvo acceso Efe, el CNS se define como una institución política que representa a la mayoría de los grupos opositores y revolucionarios y que trabaja de forma temporal para lograr los deseos del pueblo de revolución y cambio.

Los primeros pasos hacia este objetivo que quiere dar la oposición al presidente sirio, Bachar al Asad, es derrocar el régimen actual, y lograr el reconocimiento oficial del CNS por parte de los países árabes y extranjeros.

Asimismo, asegurar la protección internacional a los civiles y unificar los esfuerzos de la oposición y el movimiento revolucionario, incluyendo a aquellas fuerzas que no forman parte del CNS, a los que se intentará integrar en el Consejo.

En cuanto a la transición que se abriría tras la caída del régimen de Al Asad, el CNS se responsabiliza de guiar este periodo y garantizar la seguridad y unidad del país.

La plataforma opositora se compromete también a formar un gobierno de transición para manejar los asuntos del país y crear las condiciones apropiadas para organizar la vida política y el florecimiento de la sociedad civil a través de diversas instituciones, incluidos los sindicatos.

El CNS convocará una convención nacional con el lema "Cambio democrático" con representantes de todos los sectores de la sociedad siria para decidir las líneas del periodo transitorio.

En el plazo de un año, el gobierno interino organizará elecciones libres con observadores internacionales y árabes para elegir una Asamblea Constituyente que se encargará de redactar un borrador de Constitución, que será votada por el pueblo en un referéndum.

Tras la aprobación de la nueva Carta Magna, se celebrarán elecciones parlamentarias libres en los siguientes seis meses.

Durante el periodo de transición, el CNS se compromete con las instituciones del Estado, así como a liberar a los detenidos, ayudar al retorno de los refugiados y exiliados, y compensar a las familias de los mártires.

Además, se formará una comisión judicial independiente, cuya misión será investigar los crímenes cometidos contra el pueblo, y una comisión de reconciliación nacional que trabajará para limpiar "los residuos de la era de la corrupción y la tiranía".

En el documento difundido hoy, la oposición siria también estipula los principios generales que regirán la nueva Siria, que será, además de un Estado democrático plural y civil, una República Parlamentaria con soberanía popular basada en los principios de igualdad, separación de poderes y protección de los derechos de las minorías, entre otros.

La nueva Siria garantizará la libertad de culto, opinión, expresión, reunión y prensa, entre otros derechos, y todos sus ciudadanos tienen iguales derechos sin discriminación de etnia, religión o género.

Además, se compromete a combatir la pobreza, ayudar a los más desfavorecidos, garantizar justicia e igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos y erradicar el analfabetismo.