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  • ACAN-EFE

El agua que se produce en la capital panameña, donde vive más de un millón de personas, no es apta para consumo humano, alertó hoy el Gobierno de Panamá.

El ministro panameño de Salud, Franklin Vergara y el director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Abdiel Cano, en conferencia de prensa pidieron a la población filtrar y hervir el agua y no consumirla directamente, por el elevado nivel de turbiedad que presenta el líquido.

Además, Cano explicó que a partir de esta noche se va a racionar el suministro de agua en la ciudad para poder abastecer las zonas altas, porque los tanques de reserva están vacíos.

El funcionario precisó que "a media mañana de hoy" las pruebas determinaron, tanto al IDAAN como al Ministerio de Salud, que los niveles de turbiedad "se estaban elevando" más allá de los límites permitidos para el consumo humano y que por eso se tomó la decisión de alertar la población.

Vergara, por su lado, explicó que las torrenciales lluvias del pasado fin de semana coincidieron con un corte programado del servicio de agua por obras en la red de distribución, que hizo que el viernes la población hiciera acopio del líquido, lo que vació los tanques de reserva de la capital.

Al terminar las reparaciones en la medianoche del sábado, al momento de arrancar la planta potabilizadora se detectó un daño que impidió alcanzar la producción de agua necesaria para toda la población, lo que prolongó el corte en varios sectores hasta hoy, detalló Vergara.

Además, el aumento de la sedimentación del agua en el lago Alajuela, de donde se toma para el abastecimiento de la ciudad, impidió su purificación adecuada, aunque "no se han encontrado bacterias", aclaró el ministro de Salud.

Insistió en que no debe consumirse el agua directamente hasta que las autoridades confirme su pureza.

De acuerdo con estándares internacionales, el máximo de turbiedad en agua es de 10 unidades nefelométricas (NTU), medida que en estos momentos no se alcanza en la planta potabilizadora de Chilibre, según explicaron los funcionarios, que no precisaron hasta cuándo se puede prolongar el problema.

Según Cano, el agua tiene un nivel de turbiedad que supera los 60 NTU.

Entre diciembre y febrero pasados se produjo una escasez y racionamiento de agua en la capital panameña producto de graves daños en la potabilizadora de Chilibre, cuya reparación fue conducida por expertos de la Autoridad del Canal de Panamá, tras las torrenciales lluvias caídas el 8 y 9 de diciembre de 2010.