•   Caracas, Venezuela  |
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  • EFE

La multinacional de lácteos Parmalat se disculpó hoy con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien acusó a la empresa de acaparar leche y, según el mandatario, pretendió con su respuesta "ridiculizar al Gobierno" venezolano.

En un comunicado dirigido a Chávez y publicado en los matutinos del país, la empresa, una de las principales abastecedoras de las redes estatales y privadas venezolanas de alimentos, dijo que le ofrecía sus "más sinceras disculpas" y su compromiso "con la seguridad agroalimentaria del país".

"Nos dirigimos respetuosamente a usted en ocasión de ofrecer nuestras más sinceras excusas por no haber logrado nuestro objetivo como empresa de transmitir adecuadamente" la versión de lo ocurrido, señaló Parmalat en el comunicado difundido hoy.

"Bajo ningún concepto pretendimos desvirtuar el esfuerzo que hace su honorable Gobierno y demás organismos públicos en pro del abastecimiento de alimentos (...); lamentamos el malestar generado por nuestro comunicado y ofrecemos nuestras más sinceras disculpas a usted y al Gobierno que preside", añadió.

Chávez censuró el domingo que Parmalat negara un día antes a través de un comunicado el acaparamiento de cientos de toneladas de lácteos hallados el jueves y viernes en bodegas y vehículos de la empresa y tildara de "extraño" que se optara por la requisación.

Parmalat expresa "su extrañeza por lo acontecido" y "presume que se trataría de un ejercicio de descoordinación" entre funcionarios militares, policiales y del Ministerio de Alimentación, dijo la empresa en su primer boletín.

"Conseguimos a esta empresa Parmalat acaparando leche y esto es típico de la burguesía. Aparte de que nos ven cara de tontos y pendejos, lo ponen por escrito también. Señores de Parmalat: ¡No somos estúpidos, la patria boba ya quedó atrás!", manifestó Chávez en una alocución televisada en la que, además, recordó que tiene atribuciones para ordenar expropiaciones.

El gobernante ordenó al vicepresidente del Ejecutivo, Elías Jaua, que le presente un informe "a fondo" sobre todos los casos de acaparamiento detectados tras la entrada en vigor hace una semana de una ley que faculta al Gobierno a fijar precios y tarifas a los productos y servicios, así como el "margen de ganancia justo".