•   TEHERÁN / AFP  |
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Manifestantes islamistas iraníes ocuparon y saquearon durante unas horas, ayer martes, dos locales de la Embajada Británica en Teherán, en protesta por el refuerzo de las sanciones occidentales contra la República Islámica por su programa nuclear.

Por la noche, las fuerzas de seguridad lograron evacuar a los manifestantes de ambos locales y procedieron a numerosas detenciones, según los medios de comunicación.

Manifestantes presentados por los medios de comunicación oficiales como “estudiantes basijs” (milicia islamista) opuestos a las sanciones adoptadas por Gran Bretaña contra Irán por el programa nuclear, entraron dos veces en la embajada y ocuparon durante varias horas el local de la exresidencia británica, en otra zona de la capital.

Contrariamente a la primera ocupación de la embajada, en la que las unidades antidisturbios no intervinieron, la segunda vez la policía lanzó gases lacrimógenos dentro del recinto y varios manifestantes resultaron heridos.

En su primera incursión, los manifestantes cambiaron la bandera británica por la iraní, rompieron las ventanas con piedras y quemaron banderas británicas, según pudo verse en las imágenes televisivas, que luego mostraron también a manifestantes escalando la entrada principal de la embajada en la segunda incursión.

Testigos indicaron que los manifestantes quemaron documentos en el interior de la legación.

Cancillería “lamenta”
Simultáneamente, alrededor de 200 basijs irrumpieron en el recinto de la antigua residencia diplomática del Reino Unido, donde afirmaban “proteger a ciudadanos extranjeros”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní “lamentó” lo ocurrido e indicó que los autores de los saqueos serán llevados ante la justicia.

En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague advirtió que “aunque haya dicho que siente lo ocurrido y que tomará medidas, no quita que este asunto constituye un gravísimo error del Gobierno iraní” y habrá “otras consecuencias, y graves”.

El Gobierno británico ya había expresado su “indignación”, e instado a todos sus ciudadanos en Irán a “quedarse en casa” y “mantener un perfil bajo”.

Reacciones de condena
El presidente estadounidense Barack Obama calificó de “inaceptable” lo ocurrido, al igual que Francia, mientras que Italia lo tildó de “intolerable” y Rusia de “invasión ilegal”. Para la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, UE, Catherine Ashton, se trata de una “incursión totalmente inaceptable”.

El Consejo de Seguridad de la ONU también condenó “en los términos más fuertes los ataques”, según la declaración acordada por los 15 países miembros.
La tensión entre Irán y el Reino Unido iba en aumento desde hace días. El domingo pasado, el Parlamento iraní votó una Ley que reduce las relaciones diplomáticas al nivel de encargado de negocios y prevé la expulsión del embajador británico en un plazo de dos semanas.

Esta decisión fue adoptada en represalia por las nuevas sanciones económicas contra Irán decididas por Gran Bretaña, en forma conjunta con Estados Unidos y Canadá, después de la publicación de un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica, AIEA, poniendo en evidencia las sospechas de los occidentales de que Irán estaba trabajando en la fabricación de un arma nuclear a pesar de sus desmentidos.