•   CARACAS / AFP  |
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La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac, que será fundada por sus líderes mañana viernes y el sábado en Caracas, es el último paso en un proceso de casi 30 años en busca de una coordinación diplomática latinoamericana autónoma, sin Estados Unidos.

Este proceso comenzó en un momento álgido de la Guerra Fría, a principios de la década de 1980, cuando una conflagración civil azotaba a

El Salvador y una fuerza irregular de nicaragüenses organizada por Washington comenzaba a lanzar ataques armados contra el gobierno sandinista, apoyado por Cuba y su aliado soviético.

Los cancilleres de Venezuela, Panamá, México y Colombia firmaron entonces en la panameña isla de Contadora un acuerdo para buscar una salida negociada a estos conflictos.

Tras el fin de las dictaduras militares en varios países sudamericanos, el Grupo de Contadora, como se llegó a conocer, se amplió con la inclusión de Argentina, Brasil, Uruguay y Perú, que conformaron el Grupo de Apoyo a Contadora.

“Contadora demostró que los latinoamericanos eran capaces de resolver un problema latinoamericano. Esa lección importante sirvió para luego ampliar el grupo y llevarlo al Grupo de Río”, dijo a la AFP Adolfo Salgueiro, profesor de derecho y política internacional en la Universidad Central de Venezuela.

El Grupo de Río
En 1986, los dos grupos de Contadora fundaron un mecanismo más amplio de concertación política y consulta permanente que fue bautizado como Grupo de Río.

Para Milagros Betancourt, profesora de Derecho Internacional de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, el Grupo de Río que se fue ampliando hasta 24 países, resaltó por ser un foro “totalmente informal” en el que los jefes de Estado de los países miembros podían ventilar sus problemas comunes.