•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Costa Rica y Panamá se comprometieron este jueves a coordinar políticas en seguridad, con el uso de lanchas e intercambio de información policial, a fin de combatir el creciente flujo de droga que cruza por ambos países hacia Estados Unidos.

La presidenta costarricense, Laura Chinchilla, se reunió con su par de Panamá, Ricardo Martinelli, para evaluar los avances sobre acuerdos que suscribieron en una reunión binacional celebrada en octubre.

Chinchilla y Martinelli resaltaron el hecho de que ambos países carecen de fuerzas armadas y comparten "la única frontera común desmilitarizada del mundo", pero a la vez expresaron temores por el constante ingreso de cocaína por la zona común.

"Debemos levantar barreras contra el narcotráfico y seguir fortaleciendo ambas fronteras", dijo Chinchilla en una conferencia de prensa junto a Martinelli, tras la reunión en el Museo Nacional en San José, donde el 1 de diciembre de 1948 el entonces gobernante José Figueres Ferrer abolió las fuerzas armadas.

Martinelli fue el invitado de honor del gobierno de Costa Rica para conmemorar el 63 aniversario de la desaparición del ejército, ya que Panamá es el otro país de Centroamérica que carece de fuerzas armadas, abolidas en 1991.

"Si Costa Rica no levanta barreras, el narcotráfico que ingresa por sus fronteras va a convertirse en una zona de altísimo riesgo", advirtió la mandataria costarricense.

Chinchilla agregó que también discutió con Martinelli temas bilaterales de corte comercial, como la disminución de trámites burocráticos que afecta el flujo comercial en ambas fronteras, aspectos fitosanitarios para el ingreso de productos, migración, interconexión eléctrica y seguridad.

"Personas de otros países pasan por Panamá y Costa Rica cuando van hacia Estados Unidos. Tenemos que contar con sistemas para controlar y evitar que más personas sigan rompiendo los controles migratorios", explicó Martinelli.

Martinelli recordó que el gobierno italiano donó seis lanchas, con las cuales la policía de su país pretende mejorar la lucha contra los narcotraficantes que operan a lo largo de las costas del Pacífico y el Caribe.

"Vamos a sacar de nuestras costas a los narcos. Tenemos que trabajar en conjunto para que eso no sea un problema para Costa Rica", prometió Martinelli.

"Nuestras fuerzas de antinarcóticos deben trabajar conjuntamente para intercambiar información sobre seguridad que conduzca a la captura de los malhechores", insistió el gobernante panameño.

Sin precisar cifras, Martinelli dijo que la droga que pasa por Panamá y Costa Rica puede llegar a ser igual al Producto Interno Bruto de cualquiera de ambos países.

Las autoridades de Costa Rica han decomisado diez toneladas de cocaína en los últimos 18 meses de gobierno de Chinchilla. En Panamá, las autoridades incautaron unas 30 toneladas de diferentes drogas en lo que va del año, sobre todo cocaína.

Ambos gobernantes destacaron que los presupuestos que antes sus países destinaban a la compra de armamento los invierten ahora en salud, educación y en mejorar la infraestructura vial, entre otros.

Tras su visita a Costa Rica, Martinelli proseguirá su viaje a Caracas para asistir a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), en la que la presidenta costarricense estará ausente.