•   CARACAS / AFP  |
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El presidente venezolano, Hugo Chávez, tendrá en la Cumbre de la Celac, que arranca hoy  viernes en Caracas, la primera gran cita internacional desde que se le diagnosticó cáncer, --una ocasión para medir cuánto peso mantiene como líder regional--, y mostrar al mundo que superó la enfermedad.

Uno de los artífices de la comunidad de estados latinoamericanos y caribeños, Celac, que nacerá en esta Cumbre de dos días, Chávez debía presidir la cita en julio pasado, pero semanas antes el diagnóstico de cáncer echó por tierra sus planes.

La reunión fue aplazada y el mandatario tuvo que someterse a cuatro sesiones de quimioterapia para combatir la enfermedad, limitando al máximo su agenda.

Ahora, recuperado y sin rastro de células cancerígenas en su organismo, según afirma él mismo, Chávez recibirá a los mandatarios de la mayoría de los 33 países de la región para dar forma a la Celac, nuevo bloque americano sin Estados Unidos ni Canadá.

Para el mandatario, que en muchas ocasiones se ha definido como heredero y continuador del proyecto del libertador Simón Bolívar sobre la unidad continental, “tenía que ser Caracas, la Caracas de Bolívar, donde naciera la unidad de los pueblos de América Latina y del Caribe”, dijo recientemente.

La fiesta es de Chávez
“Chávez quiere ser una referencia simbólica, histórica y material de unidad, presentarse como factor articulador entre el Caribe y América Latina. Quiere sentirse el gran protagonista de este esfuerzo y será una ocasión que él sabrá aprovechar muy bien”, comentó a la AFP la internacionalista Elsa Cardozo.

“La fiesta es de Chávez”, añade Cardozo, doctora en Ciencias Políticas y profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.

Para la analista, la Cumbre también es “un escenario muy importante” para Chávez, porque necesita “reubicarse” en una región que ha cambiado de líderes: el derechista Sebastián Piñera en Chile, el izquierdista pero moderado Ollanta Humala en Perú y Dilma Rousseff en Brasil, con quien Chávez confía en reeditar la buena sintonía que tenía con su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva.

Además, para Chávez la Celac “es como poner en su sitio “al imperialismo” (de Estados Unidos), pero el asunto es ver qué piensa el resto de jefes de Estado”, dijo el analista político José Vicente Carrasquero.

“He estado preparándome para el gran momento que vamos a vivir”, comentó Chávez sobre la Cumbre. “En Caracas va a nacer un nuevo organismo, esto es algo histórico. Cuántos años en esta lucha”, añadió el Presidente, al frente de lo que denomina una revolución socialista en su país.

La masiva reunión internacional también permitirá al anfitrión mostrarse como un político activo y con fuerzas renovadas, un asunto que reforzaría la idea de que está recuperado del cáncer, la enfermedad que empañó temporalmente su imagen de hombre rebosante de energía al cabo de casi 13 años en el poder.

“Para Chávez será un relanzamiento, tratará de demostrar hacia afuera y hacia dentro de Venezuela que está recuperado, y de empujar su imagen internacional como una persona capaz de articular a distintos países”, comentó a la AFP Ricardo Sucre, profesor de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela.

“Tratará de hacer los mejores esfuerzos para disipar dudas sobre su salud y mostrarse como un señor que venció al cáncer, a la muerte. Hacia eso irá un poco todos estos días”, apostilló Sucre.