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  • AFP

Decenas de miles de personas salieron este viernes a las calles de Bruselas para protestar contra los recortes previstos por el futuro gobierno de Bélgica.

"¡No a la austeridad ciega!, ¡Tenemos otras alternativas!", rezaba una banderola que encabezaba la "manifestación nacional" organizada en Bruselas por un frente común de sindicatos del sector privado y público.

Venidos de todas partes del país, entre 50.000 personas según la policía, y más de 80.000 según los sindicatos, desfilaron en las calles al ritmo del ruido ensordecedor de petardos, la música de los Rolling Stones o de Manu Chao.

"Ha sido un éxito total porque nuestro objetivo era alcanzar 50.000 manifestantes", se felicitó un responsable de un sindicato.

La manifestación ocurre además en un contexto político complicado para el país que está sin un gobierno de pleno ejercicio desde abril de 2010.

Tras cerca de 540 días de negociaciones interminables, un nuevo gobierno prestará juramento el lunes o martes, liderado por el socialista Elio Di Rupo y apoyado por una coalición de seis partidos derecha, centro o izquierda.

Los seis partidos políticos flamencos y francófonos se pusieron de acuerdo sobre un severo plan de recortes presupuestarios destinados a reducir el déficit de Bélgica a 2,8% del PIB en 2012 y alcanzar el equilibrio en 2015 y estar en conformidad con la Comisión Europea.

La agencia de calificación financiera Standard & Poor's rebajó recientemente viernes la nota crediticia de Bélgica obligando a los partidos, que se oponían sobre temas presupuestarios, a hallar un compromiso.

La crisis política reveló la profundidad de la brecha que separa a los flamencos del norte (60% de la población) de los francófonos de Bruselas y la región Valona.

Los sindicatos calificaron de "desequilibradas" las medidas, que no hacen afectan lo suficiente a los "responsables de la crisis".

Bélgica se ha convertido "en un paraíso fiscal para los más afortunados y un infierno fiscal para los que madrugan", dijo uno de los manifestantes.

"Nos hubiera gustado un impuesto sobre la fortuna, no para provocar una estampida de los capitales, pero por que el ejemplo debe venir desde arriba". La manifestación sindical es "totalmente injustificada", denunció por el contrario la asociación flamenca de pequeños empresarios, Unizo, que cree además que es una "señal contraproducente" en plena crisis.

El acuerdo gubernamental incluye "medidas horribles para todo el mundo", afirmó el jefe de la federación patronal (FEB), Rudi Thomaes.

Los planes de austeridad exigidos por Bruselas a los gobiernos topan cada vez más con resistencias sociales.

Los maestros británicos secundaron masivamente el miércoles la huelga convocada en el sector público en rechazo a la reforma de las pensiones prevista por el gobierno de David Cameron, que también afectó en menor medida a hospitales y otros servicios municipales.

Unas 17.000 personas se manifestaron el jueves en Grecia contra las medidas de rigor, en la primera huelga general contra el recientemente nombrado Gobierno de Lucas Papademos, quien prometió aplicar fielmente la política de austeridad exigida por los acreedores del país.

Acorralada por una deuda de más del 150% de su PIB (unos 350.000 millones de euros), Grecia ha multiplicado desde 2010 las medidas de rigor a cambio de la ayuda financiera de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, que le permitió escapar a la suspensión de pagos.