•   Damasco  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Los países árabes dieron este sábado a Siria un nuevo plazo, hasta hoy domingo, para aceptar el envío de observadores y evitar así más sanciones, a pesar de que la violencia y la represión dejó ayer 23 muertos en ese país.

Estados Unidos y Turquía anunciaron “perder la paciencia” frente al régimen de Damasco, pero no se percibe ninguna salida a la crisis tanto las posiciones del presidente Bashar al Asad y las de la oposición son antinómicas al igual que las profundas divisiones en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Reunidos en Doha para establecer el mecanismo de aplicación de las sanciones destinadas a obligar al poder sirio a renunciar a la violencia, los ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe dieron un nuevo plazo al régimen sirio.

“Contactamos a Damasco durante la reunión y respondimos a sus pedidos de clarificación (...). Pedimos que (los responsables sirios) vengan mañana a Doha para rubricar el protocolo y estamos esperando una respuesta”, declaró el primer ministro de Qatar, jeque Hamad ben Jassem ben Jabr al Thani.

El régimen sirio, que ya dejó pasar varios ultimátum de la Liga Arabe sin dar respuesta, había criticado la cláusula sobre el envío de observadores ya que evitaba mencionar la “necesidad” de coordinar sus movimientos en Siria con las autoridades.

Ante la determinación del régimen en reprimir por la fuerza la revuelta, la Liga Arabe decidió el 27 de noviembre imponer, con efecto inmediato, sanciones para bloquear las transacciones comerciales con el gobierno sirio y las cuentas bancarias del gobierno en los países árabes.

Pero dejó al comité que elaboró las sanciones el cuidado de pronunciarse sobre una lista de personalidades sirias cuyas cuentas serán bloqueados y que tendrán prohibido viajar a los países árabes. Este comité debía también fijar la fecha para que entre en vigor la suspensión de los vuelos comerciales entre los países de la Liga Arabe y Siria, prevista en el marco de las sanciones.