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  • AFP

El régimen sirio aceptó este lunes bajo condiciones el envío de observadores árabes pero, a pesar de las presiones y sanciones, siguió reprimiendo la revuelta popular, con un saldo de otros 41 muertos.

En El Cairo, la Liga Árabe anunció que examinará las “condiciones” puestas por el régimen sirio a su plan de enviar observadores para informar de la violencia sobre el terreno.

En tanto, un activista de derechos humanos afirma haber “visto los cuerpos de 34 civiles, secuestrados por los shabiba el lunes, en una plaza del barrio de Al Zahra, favorable al régimen”.

Según él, los shabiba, milicianos partidarios del régimen, secuestraron a los civiles en diferentes “barrios antirrégimen”.

Por otra parte, las fuerzas de seguridad mataron a siete civiles en Homs, uno de los bastiones contra el régimen de Al Asad, según activistas, que denunciaron asimismo la detención de decenas de estudiantes durante los últimos días.

Carta a última hora del domingo
El sábado, un comité ministerial de la Liga Árabe había dado un nuevo plazo, que expiró el domingo, a las autoridades sirias para firmar un protocolo sobre estos observadores, so pena de nuevas sanciones.

El régimen reaccionó públicamente este lunes anunciando, a través del portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, que “Siria respondió positivamente al tema de la firma del protocolo”, en una carta enviada el domingo por la noche al secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi.

Siria pidió “modificaciones de poca relevancia que no afectan al fondo del protocolo (...) y aclaraciones”, afirmó a la prensa en Damasco el portavoz, Jihad Makdesi.

Las explicaciones solicitadas se refieren a la coordinación entre Damasco y la misión de los observadores, dijo, y añadió que Siria había pedido sus nombres y nacionalidades.

“Hemos insistido en la cláusula ocho de la Carta de la Liga que prohíbe a los países árabes cambiar el régimen político” de otro Estado, sostuvo.

La Liga Árabe recibió una carta que dice que “Siria acepta firmar el protocolo sobre la misión de observadores” pero con condiciones, confirmó Arabi en El Cairo.

La firma de este protocolo fue objeto de varios ultimátums de la Liga Árabe después de que el régimen sirio incumpliera su compromiso de aplicar un plan árabe para resolver la crisis que prevé: el cese de la violencia, la liberación de los detenidos y la aceptación de observadores árabes y de la prensa extranjera.