•   MÉXICO / AFP  |
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Saadi Kadhafi, uno de los hijos del abatido líder libio Muamar Kadhafi, planeaba ingresar a México de forma ilegal junto con su familia, un proyecto frustrado por las autoridades mexicanas, dijo este miércoles el Gobierno.

“El 6 se septiembre anterior, la Inteligencia mexicana detectó un plan de ingreso ilegal de Saadi Kadhafi y su familia (...) El gobierno evitó ese riesgo y desarticuló la organización criminal de dimensión internacional”, anunció el secretario de Gobernación (Interior) Alejandro Poiré, en conferencia de prensa.

Kadhafi y las otras tres personas que lo acompañarían iban a recibir identidades falsas como mexicanos, agregó.

“Las pesquisas permitieron tener conocimiento de que este ingreso se realizaría bajo los nombres de Daniel Bejar Hanan, Amira Sayed Nader, Moah Bejar Sayed y Sofia Bejar Sayed”, dijo Poiré.
Saadi Kadhafi, de 38 años, se refugió en Níger en agosto, cuando la caída de Trípoli puso fin a 42 años de poder de su padre, muerto en octubre.

“Operación Huésped”
A comienzos de noviembre, el presidente de Níger Mahamadou Issoufou anunció que su país había acordado dar asilo por razones humanitarias a Saadi Kadhafi, y señaló que su hermano Seif al Islam no estaba en ese país.

La acción de las autoridades mexicanas, denominada “Operación Huésped” estuvo basada en labores de su Inteligencia, comentó por su lado Alejandra Sota, portavoz del Gobierno federal.

“Se lograron dos objetivos: primero impedir el plan de internar ilegalmente a Saadi Kadhafi a México, y segundo, la captura y desarticulación de la red, que enfrentará la justicia por la presunta comisión de delitos relacionados con el uso de documentación falsa, tráfico ilícito de personas y delincuencia organizada”, describió Sota.

Los detenidos son cuatro. Como líder del grupo Poiré identificó a la canadiense Cynthia Ann Vanier, capturada el 10 de noviembre en la capital mexicana.

Un día después fue detenido el resto del grupo: la mexicana residente en Estados Unidos, Gabriela Dávila Huert, encargada de los contactos en México; el danés Pierre Christian Flensborg, que operaba la logística y el mexicano José Luis Kennedy Prieto, dedicado a la falsificación de documentos.

La organización manejaba “amplios recursos económicos”, resaltó Poiré, lo que permitió la adquisición de varias propiedades en territorio mexicano “que serían utilizadas como casas de seguridad”.

Además, realizaron vuelos privados rentados entre México, Estados Unidos, Canadá, Kosovo y diversas naciones de Medio Oriente, con el fin de establecer la ruta que usarían para trasladar a la familia de Kadhafi inicialmente hacia el estado de Nayarit (oeste), sobre la costa del Pacífico.

Los sospechosos se encuentran con la medida cautelar de arraigo y los respectivos consulados ya fueron informados.

Poiré resaltó el éxito del operativo y aseguró que el mismo demostró “la capacidad de las autoridades mexicanas” para contribuir a la seguridad regional.