•   MOSCÚ / AFP  |
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La oposición rusa, que ayer miércoles convocó a nuevas manifestaciones contra la victoria del partido del primer ministro Vladimir Putin, recibió el apoyo del expresidente Mijaíl Gorbachov, quien reclamó la anulación de las elecciones legislativas del pasado domingo.
“Considero que las autoridades solo pueden tomar una decisión: anular los resultados de las elecciones y organizar nuevos comicios”, declaró Gorbachov.

“Cada día hay cada vez más rusos que no creen en la honestidad de los resultados anunciados”, agregó el expresidente de la desaparecida Unión Soviética.

“A mi parecer, ignorar la opinión pública desacredita a las autoridades y desestabiliza la situación”, añadió Gorbachov.

“La dirección del país debe reconocer que hubo muchas falsificaciones y manipulaciones”, insistió Gorbachov.
Rusia Unida, el partido de Putin, ganó las elecciones con casi 50% de los votos (15% menos con respecto a los comicios de 2007).

Dicen que hubo irregularidades
Según la oposición y los observadores extranjeros, las elecciones estuvieron marcadas por numerosas irregularidades.
Este miércoles, el grupo “Manifestación para elecciones honestas” llamó a través de las redes sociales a una nueva manifestación el sábado en pleno centro de Moscú.

Otro grupo, bautizado “Contra el partido de los estafadores y los ladrones”, fórmula que se ha hecho popular en el país para designar a Rusia Unida, llama por su parte a reunirse todos los días a las siete de la noche, hora local.
Dirigentes políticos se sumaron al llamado a manifestarse, entre ellos el exviceprimer ministro y dirigente del partido Parnass, Boris Nemtsov; el jefe del partido Iabloko, Serguei Mitrojin, y el exalcalde de Moscú, Iuri Lujkov, Ambos fueron detenidos el martes y luego dejados en libertad.

Las acusaciones de fraude llevaron a varios rusos, convocados sobre todo a través Internet, a manifestarse en las dos principales ciudades del país, Moscú y San Petersburgo.

El movimiento, de una amplitud sin precedentes desde hace años, llevó a la prensa rusa a evocar “el despertar de una nueva generación, que hasta ahora era apolítica”.