•   Tegucigalpa, Honduras  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

Las figuras del expresidente hondureño Manuel Zelaya, de Osama bin Laden, del líder libio Muamar al Kadhafi y del cantautor argentino Facundo Cabral, fueron colocadas este año en un nacimiento navideño en Tegucigalpa.

Zelaya, que fue derrocado en 2009, regresó a Honduras en mayo pasado en el marco de un acuerdo con el presidente de su país, Porfirio Lobo, promovido por los gobernantes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Hugo Chávez.

El nacimiento cuenta, además, con figuras hechas de barro, madera, metal y plástico de los fallecidos Osama bin Laden, del líder libio Muamar al Kadhafi y del cantautor argentino Facundo Cabral, asesinado en Guatemala.

Esos y otros personajes como el presidente Porfirio Lobo y su esposa, Rosa Elena Bonilla, forman parte del nacimiento moderno levantado en un centro comercial de la capital hondureña por el excanciller Fernando Martínez, un arquitecto que estudió en Brasil.

El nacimiento de la familia Martínez data del año de 1950, cuando la madre del excanciller, Rosinda Jiménez, hizo el primero.

Martínez comentó hoy a periodistas que seguirá manteniendo la tradición que su madre heredó para disfrute de la familia y de los miles de hondureños y extranjeros que cada año visitan el nacimiento.

Durante muchos años el nacimiento conservó solamente elementos relacionados con la fiesta de diciembre, pero más tarde Fernando Martínez le fue incluyendo aspectos de lo cotidiano, tanto a nivel nacional como internacional.

Con ocasión de las fiestas de Navidad y Año Nuevo decenas de familias e iglesias elaboran nacimientos en sitios públicos y privados, de los que algunos participan en concursos promovidos por instituciones locales.

Este año, el nacimiento de la familia Martínez también resalta la violencia criminal que sacude a Honduras, la muerte de periodistas y campesinos, los políticos en busca del poder y un dudoso contrato de energía eléctrica aprobado por el Parlamento que ha sido criticado por diversos sectores.

Con el nacimiento de Jesús en un pesebre, acompañado de José y María como tema central, la obra también recuerda aspectos religiosos, sociales, políticos, ambientales, artísticos y culturales, entre otros.

El desempleo en el país, el alto coste de la energía eléctrica, los miles de inmigrantes hondureños deportados de EE.UU. y México, el mítico Santa Claus con una fábrica de juguetes en el polo norte, la construcción de un nuevo aeropuerto en el centro de Honduras y el Arca de Noé también forman parte del nacimiento navideño.

Además, muestra detalles del campo hondureño con cultivos de maíz y fríjoles, fuentes de agua, animales y música representada por grupos nacionales y extranjeros, en los que no faltan mariachis mexicanos y The Beatles.

La tecnología y los avances de las comunicaciones con computadoras y teléfonos móviles, entre otros, también tienen espacio en la obra navideña de Fernando Martínez, quien indicó que el trabajo de colocar cada pieza en su sitio oportuno le lleva varias semanas.

El recorrido del nacimiento de este año finaliza con una fotografía de un numeroso grupo de payasos que representan a los diputados del Parlamento hondureño.

El ambiente de la Navidad en las principales ciudades de Honduras asoma a inicios de noviembre, aunque las centros comerciales comienzan a promocionar sus "ofertas" y "facilidades de pago" desde octubre, mientras que uno que otro lo hacen desde septiembre.

La pobreza en que vive el 70 por ciento de los 8,2 millones de hondureños no parece mermar el espíritu navideño, al menos en los supermercados, tiendas y otros centros comerciales que son abarrotados por compradores, como se nota en ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula, las dos más importantes del país.

Para las fiestas de Navidad y Año Nuevo las comidas tradicionales son los tamales de carne de cerdo o pollo; gallina o pavo rellenos, y pierna de cerdo al horno.

El postre de mayor demanda es la torrija o torreja algunas hechas con pan de yema y otras con pinol (harina de maíz tostado con aromas como canela y clavos de olor) sumergidas en miel.