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  • AFP

Al menos 11 personas murieron y 78 más resultaron heridas la madrugada de este viernes, como consecuencia de una explosión en un oleoducto en el municipio colombiano de Dosquebradas (oeste), originado por causas no confirmadas, aunque se ha apuntado a un robo de combustible.

“Realmente la magnitud de esta tragedia es grande. Hasta ahora el reporte es de 11 personas muertas y 78 heridas”, entre ellas al menos 23 niños, detalló el presidente Juan Manuel Santos tras un recorrido por la zona.

El número de muertos puede seguir aumentando porque siguen las tareas de búsqueda de víctimas bajo los escombros y porque una decena de heridos se encuentran muy graves.

Santos señaló que continúa la investigación sobre el origen del estallido y pidió tiempo para conocer si se derivó de una extracción clandestina del ducto para robar combustible, como señalaron otros funcionarios.

“No se sabe todavía la causa de esta tragedia. Se está investigando. Posiblemente en el día de hoy se establezcan las causas reales. No quiero especular”, afirmó el Presidente.

Al colapsarse la capacidad hospitalaria de Dosquebradas (que cuenta con unos 170,000 habitantes), muchos de los heridos fueron trasladados a la vecina ciudad de Pereira, y las personas con quemaduras más graves serán llevadas a la cercana Manizales y a Cali (suroeste), dijo a la AFP Óscar Andrés Herrera, coordinador de las labores de ayuda de la Alcaldía de Dosquebradas.

No hay lista oficial

Las autoridades no han emitido una lista oficial con datos de las víctimas en Dosquebradas, localidad del departamento (provincia) de Risaralda situada a unos 170 km de Bogotá.

Santos informó que la compañía petrolera estatal Ecopetrol, propietaria del ducto, se hará cargo de los gastos para la atención de los heridos y que el Gobierno ayudará económicamente a los afectados mientras se reparan sus viviendas o se construyen en otro lugar.

En total unas 400 personas se han visto afectadas por el incendio, que dañó decenas de viviendas de tres humildes barrios de las afueras de Dosquebradas y destruyó al menos una decena de ellas, de acuerdo con la estatal Oficina de Gestión de Riesgo.

El vertido del ducto, en un punto en el que pasa por una vereda, llegó hasta un arroyo cercano, donde las chispas provocaron la explosión y el incendio, explicó Carlos Mario García, coordinador de Gestión de Riesgo en Dosquebradas. El arroyo Agua Azul quedó contaminado, por lo que se ha pedido a los más de 20,000 usuarios de sus aguas que eviten el consumo por el momento.

El estruendo despertó en plena madrugada a los vecinos del lugar, muchos de los cuales se vieron en medio de las llamas.

“Fue horrible, pensé que la casa se me venía encima. Me levanté para ver qué había pasado y abrí la puerta, cuando vi las llamas que bajaban por la quebrada (arroyo), que parecía un infierno”, relató Arley Londoño, uno de los habitantes, al diario El Tiempo.

Por el momento, Ecopetrol únicamente ha emitido un comunicado en el que señala que a las tres de la madrugada con 49 minutos, hora local, suspendió el servicio del poliducto Salgar-Cartago entre los kilómetros 165 y 175 al detectarse una baja de presión motivada “al parecer por parte de personas que estarían hurtando gasolina”.

“Tenemos información de una camioneta que estaba rondando por el lugar. Después de que ese vehículo pasó, los moradores detectaron un fuerte olor a gasolina y luego vino la explosión”, dijo a la televisora colombiana Caracol Gonzalo Londoño, comandante de la Policía de Pereira, capital de Risaralda.

Sin embargo, el mando policial no descartó, más tarde, la hipótesis de un deterioro del ducto.

Más de un centenar de agentes se ha desplegado en la zona para evitar saqueos y tranquilizar a los habitantes para que acudan a los dos refugios habilitados, que siguen con poca ocupación ya que los pobladores aguardan a que se les autorice a recoger sus pertenencias.