•   El Cairo, Egipto  |
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  • AFP

El ex mandatario egipcio Hosni Mubarak llegó el miércoles en ambulancia al tribunal de El Cairo donde se reanudó, tras tres meses de interrupción, el juicio por su presunta responsabilidad en la muerte de 850 personas durante la movilización que provocó su renuncia en febrero.

El ex presidente, de 83 años, fue ubicado en una camilla al descender del vehículo para ser trasladado hasta la sala del tribunal, como en las anteriores sesiones, según imágenes difundidas por la televisión estatal.

El presidente del tribunal, Ahmed Refaat, escuchó las declaraciones de los abogados del ex mandatario, que afirman que Mubarak no es culpable, y de sus adversarios, quienes lo acusan de ser responsable de la muerte de manifestantes durante la movilización popular contra su régimen.

Tras este primer encuentro, la próxima audiencia tendrá lugar el próximo lunes 2 de enero.

Unos 5.000 policías se habían desplegado en las inmediaciones del tribunal, instalado en una escuela de policía de los suburbios de El Cairo, en coordinación con el ejército.

Familiares de personas muertas durante la represión se manifestaron contra Mubarak y el actual hombre fuerte de Egipto, el mariscal Husein Tantaui.

"Este juicio es una farsa. La misma camarilla sigue estando en el poder", gritaron, afirmando querer movilizarse el próximo 25 de enero, primer aniversario del inicio de la revuelta contra el régimen de Mubarak.

"Sacamos a Mubarak, pero ahora tenemos a Husein", afirmaron, refiriéndose a Tantaui, quien fuera ministro de Defensa durante el régimen de Mubarak. "¡Que se vayan los dos al infierno!", agregaron.

También había partidarios del ex presidente, para quienes "insultar a Mubarak es insultar a la gente honrada".

El juicio al ex presidente, que renunció el 11 de febrero pasado por la presión de una revuelta popular, comenzó el 3 de agosto. Mubarak está en detención preventiva en un hospital militar de un suburbio de El Cairo.

El ex presidente está siendo juzgado por su presunta implicación en la cadena de mando que ordenó disparar a la multitud durante las protestas de principios de años que dejaron oficialmente unos 850 muertos. Puede ser condenado a muerte.

El ex ministro de Interior Habib el Adli y seis de sus consejeros están siendo juzgados al mismo tiempo que Mubarak por estas acusaciones.

Mubarak también está acusado de corrupción, al igual que sus hijos Alaa y Gamal, que también están siendo juzgados.

Las últimas audiencias de este juicio se llevaron a cabo en septiembre. El procedimiento fue luego suspendido debido a un pedido de recusación del presidente de la Corte, el juez Ahmed Refaat, considerado parcial por los abogados de las partes civiles. El magistrado quedó finalmente en su cargo, lo que permitió que se reanudara el juicio.

Mubarak, un hombre sin gran carisma, sucedió en la presidencia de Egipto a Anuar el Sadat, asesinado por islamistas en 1981.

Este ex comandante de la Fuerza Aérea logró mantener la estabilidad de Egipto y la de su poder, aferrándose a un sistema acusado de asfixiar la vida política.

También se opuso férreamente al islamismo más radical, aunque no logró impedir el fortalecimiento de un islam tradicionalista inspirado por el poderoso movimiento de los Hermanos Musulmanes, que acaba de ganar las primeras fases de las elecciones legislativas que se vienen realizando desde fines de noviembre.