•   San Salvador, El Salvador  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La Secretaría de Cultura de El Salvador condenó hoy la "intervención" y "daño" ocasionado al mural que decoraba, desde 1997, la parte frontal de la Catedral Metropolitana de San Salvador, en homenaje a la firma de la paz en el país tras una guerra civil de doce años.

"La Secretaría de Cultura de la Presidencia lamenta y condena" el trabajo en la catedral "donde ha sido severamente dañado el mural de azulejos elaborado por el artista (salvadoreño) Fernando Llort", indica a través de un comunicado dicha entidad.

Según medios locales, la remodelación de la fachada de la iglesia, iniciada el pasado 26 de diciembre, fue ordenada por las autoridades eclesiásticas, quienes hasta ahora no han salido a dar ninguna explicación al respecto.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura, el mural todavía "no había sido declarado como bien patrimonial", pero que "ya contaba con un proceso de declaratoria, proceso que, una vez iniciado, le da la salvaguarda para que no sea intervenido bajo ningún criterio", agregó.

Enfatiza que sólo la Secretaría, a través de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural, podrían ordenar una remodelación de este tipo, y que la Dirección "no recibió ninguna solicitud de intervención en el inmueble".

El artículo 83 del reglamento de la Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador dice que "los propietarios o poseedores de bienes culturales inmuebles, no podrán realizar en los mismos obras o trabajos que puedan, dañarlos o ponerlos en peligro, ni modificarlos, adicionarlos o alterarlos, en lo sustancial, interior o exteriormente...", resalta.

El mosaico de Llort, quien nació en El Salvador en 1949, en La Palma, departamento de Chalatenango (norte), decoró la parte frontal de la catedral salvadoreña desde agosto de 1997.

"Para él -Fernando Llort- era la obra más importante de su vida, son palabras de su boca", sostiene María José, hija del artista salvadoreño, citada por el diario digital www.elsalvador.com.

El mural era un homenaje a los Acuerdos de Paz, firmados el 16 de enero de 1992, y que puso fin a 12 años de guerra civil en el país (1980-1992).