•   Islamabad, Pakistán  |
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  • EFE

Los muertos a causa del terrorismo en Pakistán bajaron en 2011 un 18 % respecto al año anterior y se situaron en 2.391 personas, según un informe anual sobre seguridad que constata un descenso general de la violencia.

Según el resumen de un informe que hará público mañana el Instituto de Pakistán para Estudios de Paz (PIPS), en el año recién concluido tuvieron lugar 2.985 sucesos violentos, frente a los 3.393 de 2010.

Estos atentados acabaron con la vida de 2.391 personas, un 17,9 % menos que en 2010, cuando hubo 2.913 muertos a causa del terrorismo.

El fenómeno se enmarca en una disminución general de la violencia, sobre todo en la segunda mitad del año, durante la cual no se registró ningún gran atentado en centros urbanos.

En total, 7.107 personas murieron en diferentes episodios violentos en 2011, un 29 % menos que el año anterior, cuando hubo 10.003 fallecidos).

Principal causa de muertos
El terrorismo es la principal causa de estas muertes, pero también se registraron otros 1.668 muertos en choques entre los insurgentes y las fuerzas de seguridad y 1.046 en ataques unilaterales del Ejército paquistaní contra los talibanes.

Los ataques con aviones espía de EU han dejado 557 muertos, y el resto de víctimas han fallecido a causa de la violencia política, tribal o en episodios armados fronterizos.

"Aunque la situación de seguridad está mejorando poco a poco y la violencia ha decrecido un 24 % en los últimos dos años, Pakistán todavía está entre las regiones más volátiles del mundo", alerta el estudio, cuyas conclusiones finales se difundirán mañana.

La provincia noroccidental de Khyber-Pakhtunkhwa (KPK), con fuerte presencia talibán, fue la más azotada por el terrorismo, con 820 muertos.

En las contiguas áreas tribales de Pakistán se registraron 612 muertos a causa de estos ataques, frente a los 710 de la provincia suroccidental de Baluchistán, donde operan grupos separatistas e islamistas armados.

Las cifras siguen siendo preocupantes, pero llama la atención que gran parte de estos episodios violentos hayan tenido lugar durante la primera mitad de 2011.

La muerte de Osama
Los picos de violencia tuvieron lugar antes y después de la muerte del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, a manos de comandos norteamericanos el 2 de mayo en la ciudad norteña de Abbottabad, cerca de la capital paquistaní.

Once días después, un centenar de personas, la mayoría reclutas, murieron en un doble ataque suicida contra una academia de la Guardia de Fronteras en el noroeste paquistaní.

A finales de mayo, los talibanes lanzaron un audaz asalto a una base militar de la ciudad sureña de Karachi, la mayor de Pakistán, y mantuvieron en jaque a las fuerzas de seguridad durante 17 horas.

Pero sobre todo a partir de agosto la actividad insurgente ha descendido, aunque siguen registrándose combates en KPK y las áreas tribales.

Fuentes de inteligencia y seguridad occidentales consultadas por Efe lo achacan al supuesto diálogo abierto entre la autoridades y los grupos talibanes, al efecto de las operaciones militares y al debilitamiento de las redes yihadistas.

4.219 detenciones de supuestos insurgentes
El PIPS lo interpreta de forma similar y destaca que el año pasado se practicaron 4.219 detenciones de supuestos insurgentes.

"Algunos analistas de seguridad consideran la descentralización del Movimiento Talibán de Pakistán (TTP) y las conversaciones entre los insurgentes y el Estado como uno de los factores" en el declive de la violencia, sintetizó el instituto.

El hecho de que el TTP sea una amalgama de grupos integristas con diferentes objetivos dificulta las conversaciones, pero los enfrentamientos entre milicias muestran que hay desavenencias en el bando insurgente, según fuentes de seguridad.

Tanto el Gobierno como el TTP han lanzado mensajes contradictorios sobre sus supuestos contactos.

El descenso de la violencia en Pakistán coincide con movimiento político en el país vecino: Los talibanes afganos mostraron ayer por primera vez su disposición a negociar con la comunidad internacional a través de una oficina de representación en Catar.