•   ROMA / EFE  |
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El Gobierno italiano admitió ayer que se ha producido un “daño ambiental”, aunque “muy contenido”, en el fondo marino de la isla de Giglio, por el naufragio del crucero “Costa Concordia”, en el que han muerto al menos 11 personas, una veintena sigue desaparecida y su capitán está con arresto domiciliario.
La posible catástrofe medioambiental que pueda acarrear el naufragio de la nave, que contiene en quince depósitos 2,380 toneladas de combustible, pasó al primer plano de los temores, después de que las tareas de búsquedas de restos de víctimas fueran suspendidas de nuevo por el movimiento del casco.
Costa del Tirreno peligra

El ministro italiano de Medioambiente, Corrado Clini fue el responsable de advertir del riesgo de vertido de carburante al mar, que podría extenderse por toda la costa del Tirreno.

“Existe ya un daño ambiental, muy contenido, relativo a los fondos marinos de la isla del Giglio”, afirmó Clini a los reporteros en los pasillos de la Cámara Baja italiana antes de comparecer en el pleno, donde comparó al “Costa Concordia”, por su capacidad de almacenaje de combustible, con una “pequeña nave petrolera”.

“Estamos ante una situación límite porque la nave es inestable -añadió-. Hay que actuar de prisa, es una carrera contrarreloj. Creo que en las próximas 12 horas estaremos en disposición de comenzar a trabajar en el depósito. Para vaciar las 2,380 toneladas de carburante contenido en el depósito necesitamos al menos dos semanas”.

En la Cámara Baja, donde este miércoles se guardó un minuto de silencio por las, hasta ahora, 11 víctimas del naufragio, el Ministro de Medioambiente explicó que para su extracción será necesario antes calentar el carburante, “porque es muy denso y la temperatura actual del mar conlleva un riesgo progresivo de solidificación”.

Calculó que “obviamente” hará falta más de dos semanas para poder sacar al “Costa Concordia” del lugar en el que se encuentra encallado desde que chocara contra unas rocas al aproximarse demasiado a la costa, pues “basta un poco de sentido común para entender que existe un juego peligroso”.

“Existe el serio riesgo de que futuras marejadas puedan provocar el hundimiento” del crucero, dijo Clini, pues cerca de donde se encuentra existe una pendiente que lleva a una profundidad de entre 50 y 90 metros.