•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • ACAN-EFE

El expresidente de Honduras Manuel Zelaya, quien fue expulsado del poder y del país el 28 de junio de 2009, dijo hoy que sobre el golpe de Estado en su contra no habrá justicia.

"Nosotros sabemos que aquí no va a haber justicia con relación al golpe de Estado", subrayó Zelaya en una rueda de prensa, en su condición de coordinador general del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que surgió tras su derrocamiento.

Agregó que el pueblo hondureño hará "justicia en las urnas" en las elecciones generales de noviembre de 2013, votando por el partido Libertad y Refundación (Libre), que nació en junio de 2011 como una corriente interna del FNRP.

"El pueblo hondureño está cansado del bipartidismo, del tradicionalismo político, cansado de que nos impongan las medidas económicas desde los intereses de las trasnacionales de Washington o de Europa, o que se utilicen nuestras fuerzas militares y policíacas para dar golpes de Estado en este país", subrayó Zelaya.

El exgobernante, quien retornó a su país en mayo de 2011, dijo que el golpe de Estado de 2009 es "la mayor tragedia" que ha sufrido Honduras iniciando el siglo XXI y reiteró que para transformar el país es necesario una Constituyente.

Zelaya fue depuesto y expulsado del país cuando promovía una consulta popular con el propósito de reformar la Constitución, pese a que la ley se lo impedía.

Acompañado de otros dirigentes del FNRP como el subcoordinador general, Juan Barahona, y el asesor Rafael Alegría, Zelaya también calificó de negativa la administración de Porfirio Lobo, quien el pasado día 27 cumplió dos años de haber asumido el poder, de los cuatro que dura su mandato.

En opinión de Zelaya, durante el Gobierno que preside Lobo ha aumentado el hambre, la inseguridad y las muertes, además de que se han privatizado servicios públicos, deteriorado los recursos naturales y se han perdido varias conquistas sociales como el Estatuto del Docente y el Código del Trabajo.

También considera que una reciente reforma a la Constitución para que hondureños implicados en delitos sobre narcotráfico y crimen organizado puedan ser extraditados a otro país, ha sido "un golpe bajo a la justicia" hondureña.

Zelaya, quien con las actuales leyes no puede volver a ser presidente de Honduras, indicó que la evaluación que en las urnas hará el pueblo sobre el Gobierno de Lobo, "va a ser totalmente negativa".

Según una reciente encuesta del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús y el Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador, rectorados por jesuitas, el partido Libre al que ahora pertenece Zelaya, es respaldado por el 2,8 por ciento.

De una muestra de 1.540 personas encuestadas en 16 de los 18 departamentos de Honduras, el 31,7 por ciento se identificó con el gobernante Partido Nacional y el 27 por ciento con el Liberal (que llevó al poder a Zelaya en 2006), ambos conservadores.

El 35,3 por ciento dijo no tener partido, mientras que el resto se lo distribuyen los tres colectivos minoritarios legalmente inscritos y otros en proceso de formación.