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  • ACAN-EFE

Dos asesores especiales de la ONU se mostraron hoy "alarmados" por el uso de fuego indiscriminado en contra de la población civil en Siria y urgió a las fuerzas de seguridad del régimen de Bachar al Asad y a las milicias opositoras a poner fin a la violencia de forma inmediata.

El asesor especial del secretario general de la ONU para la Prevención de Genocidios, Francis Deng, y el asesor para la Responsabilidad de Proteger, Edward Luck, emitieron un comunicado conjunto en el que expresan su preocupación por el "alto número" de muertos y heridos en Homs y otras ciudades del país.

"Esos ataques sistemáticos y tan extendidos contra la población civil pueden constituir crímenes contra la humanidad bajo las leyes internacionales", advirtieron los dos asesores del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en referencia a la escalada de violencia en el país árabe.

Así, tras dejar claro que la presencia de "elementos armados" entre la población civil no justifica los ataques, recordaron a las fuerzas de seguridad del régimen y a las milicias opositoras su responsabilidad de proteger a los civiles, y advirtieron que deberán responder por incitar a la violencia o cometer "crímenes atroces".

Los dos asesores también mostraron su "honda preocupación" por los informes que hablan de crecientes "tensiones sectarias" en Siria, y urgieron la necesidad de esforzarse de forma "proactiva y vigorosa" para restaurar la confianza antes de que se produzca una "escalada de las tensiones".

En este sentido, Deng y Luck reiteraron su llamamiento "a todas las partes" para que se tomen "cuantas medidas sean necesarias" para asegurar que se respetan y protegen los derechos humanos de toda la población siria, "sin importar su identidad religiosa o su afiliación política".

Asimismo, los asesores especiales de Ban consideraron que las "divisiones" en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia y China han vetado cualquier intento de condenar al régimen sirio por la violencia, no pueden servir como una "excusa" para que continúe la violencia.

"La comunidad internacional, tanto en el plano global como en el regional, está obligada a actuar con un renovado sentido de urgencia y responsabilidad para prevenir que continúen las atrocidades contra la población civil siria", añadieron en el mismo comunicado de prensa.

Las nuevas advertencias llegan días antes de que la Asamblea General de la ONU celebre el próximo lunes una sesión especial sobre la situación en Siria, en la que participará la alta comisionada de Derechos Humanos, Navi Pillay, y en la que varios países quieren presentar una nueva resolución de condena al régimen sirio.

Pillay será la encargada de informar a los Estados miembros de la ONU de los últimos acontecimientos sobre el terreno de los que el organismo internacional tiene constancia a petición del presidente de la Asamblea, el catarí Abdulaziz Al Naser, mientras la ola de violencia se sigue cobrando víctimas en el país árabe.

Se trata de un nuevo intento para que la ONU aumente la presión para que Al Asad detenga la represión y se inicie un proceso de transición que acabe con una violencia que ha causado la muerte de más de 5.400 personas en los alrededor de once meses que duran las revueltas contra el régimen sirio.

La acción en la ONU sobre la crisis siria pasará del Consejo de Seguridad a la Asamblea General, un órgano que el pasado diciembre ya adoptó por una amplia mayoría una resolución en la que condenó la situación de los derechos humanos en Siria y pidió el fin de la represión contra los manifestantes.