•   Caracas / AFP  |
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La oposición venezolana celebra mañana domingo unas inéditas primarias para elegir a su candidato presidencial, con el gobernador Henrique Capriles como favorito, y el reto de superar con una alta movilización su primera prueba de fuego previa a los comicios de octubre contra Hugo Chávez.

Los sondeos conceden una cómoda victoria a Capriles, de 39 años, frente a su rival más inmediato, el también gobernador Pablo Pérez, de 42 años, en las primeras primarias presidenciales en Venezuela, abiertas a todos los electores.

Capriles y Pérez, al frente desde 2008 de los dos estados más poblados y ricos del país, Miranda y Zulia,  respectivamente, se destacaron en la campaña del resto de sus contrincantes con la promesa de reconciliar a un país políticamente polarizado sin atacar frontalmente a Chávez.

La diputada María Corina Machado, el exembajador Diego Arria y el sindicalista Pablo Medina, con discursos agresivos contra el mandatario, en el poder desde 1999, cierran la lista de candidatos para la cita del domingo.

El ganador asumirá el desafío de enfrentar en las elecciones presidenciales del siete de octubre a Chávez, quien goza de alta cuota de popularidad, reforzada en los últimos dos meses, tras el anuncio de nuevos programas sociales, y de haber dado por vencido al cáncer que le fue diagnosticado en junio.

En busca de primera dama
Capriles, abogado, soltero y en busca de una “primera dama”, como suele bromear, promete con un mensaje sencillo mantener y mejorar las políticas sociales de Chávez -- que tanta popularidad le han brindado entre las clases populares--, pero cambiar la “forma” de gobernar.

“Chávez plantea el camino del socialismo. Un Estado que quiere ser dueño de todo. Yo planteo el camino del progreso”, asegura el candidato, que quiere “aplicar en Venezuela el modelo brasileño”, impulsando al sector privado pero dejando al Estado en el centro de los programas sociales.

Catorce años después de iniciar su carrera política como presidente de la Cámara de Diputados, el joven gobernador promete eliminar la reelección indefinida, gracias a la cual Chávez aspira a gobernar hasta 2031.

“Yo no pretendo ser un caudillo. Pretendo ser un presidente que hable mucho menos y que no invada la vida de los venezolanos todos los días”, dice Capriles en alusión a los largos y frecuentes discursos del Presidente, retransmitidos en cadena de radio y televisión.

Pérez también lanza el guante a Chávez sin anticipar cambios radicales en el programa de gobierno: “Se te acabó tu tiempo, ya son 13 años.

Las cosas que hiciste bien las vamos a dejar y las malas serán eliminadas”, dice el zuliano, también abogado, casado y padre de tres hijos.