•   Caracas, Venezuela  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La holgada victoria y la alta participación en las primarias opositoras venezolanas dieron un significativo impulso al joven vencedor Henrique Capriles en el inicio de la carrera presidencial, aunque su lucha contra el popular y omnipresente Hugo Chávez será ardua, según analistas.

Con el 62% de los votos, Capriles, de 39 años y gobernador del estado de Miranda (norte), arrolló el domingo a su principal contrincante, el también líder regional Pablo Pérez (29%), en unas primarias inéditas en el país en las que votaron más de 2,9 millones de personas, el 16% del censo electoral.

Aunque se trata de los primeros comicios de esta naturaleza en Venezuela, abiertos a todos los votantes, la movilización fue un récord comparado con otras primarias en el mundo, como las socialistas francesas de octubre pasado, en las que la participación fue del 6,4%, según un estudio de la firma Barclays Capital.

"El principal triunfo para la oposición fue la alta participación: votó el 50% de su electorado y comprobó que el camino tomado en los últimos años es el correcto" para medirse en las elecciones del 7 de octubre a Chávez, en el poder desde 1999, explica a la AFP la historiadora Margarita López Maya.

Promete acabar con la polarización

Arropado por más de 1,8 millones de votos, Capriles, que dice ubicarse en el "centro-izquierda", se alzó triunfante en las primarias con la promesa de poner fin a la polarización política en el país y evitando la crítica acérrima y sistemática contra el mandatario.

"Las primarias evidenciaron que la estrategia de confrontar a Chávez no es eficaz. Ni siquiera entre el electorado de la oposición", señala a la AFP el politólogo John Magdaleno, subrayando que los tres candidatos con discursos más agresivos apenas obtuvieron en total el 9% de los votos.

Capriles, miembro del joven partido Primero Justicia y apoyado por pequeñas formaciones desprendidas del chavismo, se benefició además de una imagen de político de nueva generación respecto a Pérez, candidato de los viejos partidos venezolanos, cuya decadencia dio a Chávez su primer triunfo electoral en 1998.

Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis, resume así la apuesta de los electores que votaron por este gobernador: "La gente está buscando renovación y no restauración (de los partidos tradicionales), no quiere un discurso radical y quiere candidatos jóvenes", dice a la AFP.

Campaña no será fácil

Capriles era por lo tanto la "buena combinación" para lanzarse a la carrera presidencial, asegura León, quien añade empero que la campaña "no será fácil" porque Chávez goza de una fuerte popularidad, tiene a su disposición "los recursos públicos" procedentes de la renta petrolera con los que financia populares programas sociales y "ocupa gran parte de los espacios mediáticos".

Magdaleno coincide en que el presidente dispone "de los recursos públicos y del aparato institucional, que va a funcionar en favor de su candidatura", lo que supone una desventaja para Capriles, pero puntualiza que "lo que define el resultado de unas elecciones no son los recursos sino la estrategia".

Según las últimas encuestas, Chávez aventaja entre "cuatro y trece puntos" a la oposición en intención de voto, cuando los mismos sondeos le otorgaban entre 23 y 26 puntos de diferencia antes de las elecciones presidenciales de 2006, dice este profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración de Caracas.

"Y es previsible que las primarias tengan en las próximas semanas un impacto importante en el potencial electoral de Capriles", quien recibió además el apoyo del resto de precandidatos opositores, añade.

Los analistas estiman que en esta sociedad polarizada, entre 40 y 50% del electorado se declara chavista, y de este grupo, entre 10 y 15% es "moderado", es decir, apoya las políticas sociales de Chávez pero se muestra más en desacuerdo con el resto de su gestión.

Por este motivo, Capriles tiene el desafío de "ir a buscar el voto de ese 10-15%", dice Magdaleno, para quien la forma de hacerlo será "intentando apoderarse de las banderas de Chávez para incorporarlas a su oferta política", es decir, haciendo hincapié en aspectos como la vivienda, la alimentación y la sanidad.

Por su parte, Chávez, que asegura haberse recuperado del cáncer que le fue diagnosticado en junio de 2011, se ha mostrado convencido de que ganará con "el 70%" de los votos, afirmando que le "da igual" quién sea su rival en las elecciones en las que aspira a un tercer mandato de seis años.