•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • AFP

El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, reconoció el viernes que hubo reos "que huyeron" durante el incendio en el que murieron 356 presos en la cárcel de Comayagua, sin precisar cuántos y pese a que el Ministerio de Seguridad y la Policía había afirmado que no hubo fugados.

Además de los muertos, hubo "otros (reos) que huyeron pero van a ser capturados; es decir, no sé cuántos de los que estaban guardando prisión huyeron pero tienen que ser capturados", declaró Lobo en rueda de prensa.

Según las autoridades, en el penal había 852 presos, murieron 356 y los restantes 496 estaban vivos, una decena de ellos en hospitales y el resto en lo que quedó de la prisión. Lobo no aclaró si los fugados figuran en la lista de sobrevivientes o si el número de población del penal sería mayor.

"Yo esperaría el resultado de las investigaciones; yo en realidad no tengo detalle de quiénes huyeron", subrayó.

"Es muy arriesgado hacer cualquier tipo de aseveración", expresó Lobo respecto a las insistentes denuncias de familiares y sobrevivientes de que las autoridades fueron negligentes y dejaron encerrados a los reclusos en el momento del incendio.

"Diría que mejor esperemos el informe, que aparte de ser imparcial, es de expertos", dijo el gobernante. Y señaló que expertos internacionales ya están en Honduras investigando el origen del fuego.

Lobo aseguró que ante el lamentable incidente de Comayagua el gobierno ordenará "movimientos administrativos rápidos" para revisar las otras 23 cárceles del país y pidió que el Poder Judicial agilice las sentencias porque hay "una mora terrible".

"No se trata de decir (los presos) son delincuentes, son seres humanos, con derecho, y están allí porque la sociedad los condenó a purgar una pena", argumentó el mandatario.