•   Tegucigalpa, Honduras  |
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En Honduras pareciera que las precarias condiciones de las 24 cárceles que conforman el sistema penitenciario no importan a las autoridades, quizá porque los reos no representan ningún rédito para los políticos.

"Los reos no votan", dijo a Acan-Efe el Comisionado de los Derechos Humanos en Honduras, Ramón Custodio, sobre la razón por la que el tema de las cárceles no ha sido ninguna prioridad de los políticos hondureños.

Sin embargo, el tema carcelario trasciende al más alto nivel cada vez que hay una tragedia de gran magnitud, como la del pasado martes en la Granja Penal de Comayagua, zona central del país, que hasta hoy se ha cobrado la vida de 358 personas, incluida una mujer que visitaba a su marido.

El viernes, el presidente hondureño, Porfirio Lobo, consideró "muy interesante" una iniciativa para que el Parlamento cree el Instituto Penitenciario, y destacó el carácter "profundamente humano" que revierte atender el asunto.

Pero Lobo no ha dicho por qué cuando fue presidente del Parlamento de su país (2002-2006) no se aprobó el anteproyecto que al respecto le hizo llegar el Ejecutivo, entonces presidido por Ricardo Maduro.

Maduro remitió el 21 de julio de 2005 al Parlamento un anteproyecto de ley para mejorar el sistema penitenciario y brindar seguridad a unos 11.000 reos de las 24 cárceles del país, que siguen teniendo una capacidad máxima de 8.280 reclusos según los datos oficiales.

Aquella iniciativa, según informó entonces la Casa Presidencial, fue elaborada bajo el criterio de que la propuesta cumplía con las exigencias sociales y permitiría hacerle frente a la problemática carcelaria.

Además, contemplaba la creación del Instituto Penitenciario, que velaría "por el cumplimiento del nuevo marco jurídico que regirá el sistema penitenciario del país".

Durante la Administración de Maduro se registraron dos grandes tragedias en el sistema penitenciario de Honduras.
 
En abril de 2003 una riña entre reclusos de la Granja Penal de El Porvenir, en el Caribe, dejó 66 reos muertos, más dos mujeres y una niña que estaban de visita en la prisión, mientras que en mayo de 2004 fallecieron 107 prisioneros en un incendio del presidio de San Pedro Sula, norte.

Fallas estructurales fueron la causa del incendio de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país, según las autoridades, que desde hace muchos años han venido reconociendo las precarias condiciones del sistema de prisiones pero sin hacer nada para mejorarlas.

Durante el Gobierno que presidió Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009, también se retomó el tema del Instituto Penitenciario.

El 30 de agosto de 2005, Zelaya, con el entonces presidente del Parlamento, Roberto Micheletti; la titular de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales; el fiscal general, Leónidas Rosa; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez, y otros funcionarios, retomaron el tema de las cárceles.

Entonces, acordaron solicitar al Parlamento la aprobación de una Ley del Instituto Penitenciario, para independizar las penitenciarías de la Secretaría de Seguridad; de una Ley de Protección de Testigos, así como unas reformas a la Ley de Policía, Entre otras iniciativas, pero de nuevo todo quedó en nada.

Este viernes, el presidente del Parlamento hondureño, Juan Orlando Hernández, quien aspira a la primera magistratura del país por el gobernante Partido Nacional, dijo que lo que ha ocurrido en la cárcel de Comayagua "es doloroso" y que "hay que hacer algo pronto al respecto".

Eso incluye, según Hernández, iniciativas como aprobar la creación del Instituto Penitenciario, en un país donde además de las grandes tragedias registradas entre 2003 y 2012, centenares de reos han muerto en los últimos 20 años por crímenes y otros hechos violentos dentro de las prisiones.

Hernández era secretario del poder Legislativo cuando Maduro envió la iniciativa para el Instituto Penitenciario, lo que quizá ya hubiera contribuido a mejorar las cárceles y reducir la población penitenciaria, que supera los 13.000 reos, quienes, como dijo
Custodio, lamentablemente para los políticos, "no votan".