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  • AFP

El canciller de Guatemala, Harold Caballeros, viaja este lunes a Washington para discutir con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, sobre la propuesta que su país impulsa para despenalizar el consumo de drogas y que rechaza el gobierno de Barak Obama.

"Caballeros se reunirá con Clinton para tratar asuntos como la propuesta del mandatario de iniciar un diálogo para discutir una posible despenalización de las drogas" en la región, anunció la estatal Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN).

"El viaje es para preparar el del presidente (Otto Pérez) a esa ciudad y el martes sostendré una reunión con la secretaria de Estado, Hillary Clinton", declaró Caballeros a la AGN sobre la gira de cuatro días.

Caballeros dijo que su visita tiene también como fin preparar la que hará el presidente guatemalteco, Otto Pérez, a la sede de la OEA en fecha por definirse.

Por su parte, la vicepresidenta guatemalteca Roxana Baldetti dijo este lunes que insistirán en la necesidad de debatir la despenalización del consumo de drogas debido a la ola de violencia que genera el narcotráfico y por los pocos resultados obtenidos en su combate.

El 13 de febrero, tras reunirse con su par salvadoreño, Mauricio Funes, Pérez habló de su propuesta, la cual debería ser debatida por todos los países afectados por la producción, tránsito y consumo de drogas.

Sin embargo, no entró en detalles sobre la misma e indicó que su objetivo es que se debata esa posibilidad que puede ayudar a reducir la ola de violencia que azota a Latinoamérica a causa del narcotráfico.

Pérez adelantó el domingo que la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, visitará Guatemala esta semana para analizar el combate a las drogas, pero le hablará de su propuesta.

"Si ella no trata el tema, yo sí lo haré", dijo Pérez.

Adelantó que no pedirá a sus pares de Latinoamérica que fijen una posición sobre la cuestión, aunque solicitará a los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de México, Felipe Calderón, que también propongan el debate.

Según Washington, el 90% de la cocaína que es traficada desde Suramérica, especialmente desde Colombia, para consumo en Estados Unidos pasa por territorio marítimo y terrestre de Centroamérica.